El pasado 21 de agosto se llevó a cabo uno de los eventos astronómicos de las últimas décadas: un eclipse total solar. El cual se pudo observar de manera parcial en Latinoamérica pero completo en Estados Unidos. Muchas personas pudieron disfrutar de dicho evento con lentes especiales, otros decidieron mirar al sol directamente… lo cual puede traer consecuencias.
Pero ¿Cómo saber si sufriste daño en los ojos por el eclipse?
Muchas personas seguro optaron por dar un vistazo muy rápido al eclipse solar directamente y sin protección, creyendo que si no duraban ni un segundo mirando el estado del Sol no pasaría nada. Esto no necesariamente es así, dado que nuestra estrella es tan poderosa que siempre se corre el riesgo de quemar las retinas.
De hecho, al terminar el eclipse las búsquedas de “me duelen los ojos” se dispararon en Google.
Desde NPR se han puesto en contacto con Ralph Chou, un profesor de la Universidad de Waterloo, en Canadá, experto en ciencia de la visión y oftalmología, quien tiene una serie de consejos para identificar si has sufrido daño ocular por ver al Sol.
En primer lugar, el profesor explica que tienen que pasar al menos 12 horas desde la exposición al Sol para poder determinar si algo malo ha sucedido. No obstante, si se miró al cielo por una cantidad de tiempo mínima (menos de un segundo) es bastante posible que no haya sufrido ningún daño, al igual que quien haya visto el eclipse a través de la pantalla de una cámara o smartphone.
Sin embargo, al mirar al eclipse, o al Sol en cualquier ocasión, por una cantidad considerable de tiempo (desde un segundo en adelante), podría notar al pasar 12 horas que no pueden ver tan bien como antes. Quizás su visión sea borrosa en algunas partes, o tendrá puntos oscuros o ciegos en su campo de visión. Eso, además del dolor prolongado de los ojos, es una clara señal de que ha sufrido algún tipo de daño.
La recomendación de Chou es la más evidente: ir de inmediato o lo más pronto posible a consultar a un médico. Es incluso más rápido contactar a un optometrista que a un oftalmólogo, y este está capacitado para al menos confirmar que algo malo sucede antes de que puedas verte con un médico que busque algún tratamiento al problema. Si el daño es mínimo, lo más seguro se podrá solucionar manteniéndose en interiores y en zonas de poca luz (además de usando gafas de sol todo el tiempo). En los casos más graves de exposición prolongada, el daño podría ser permanente.
La única cosa que no debe hacerse durante un eclipse es mirar al Sol directamente, pero hay otros problemas que podrían presentarse, como que las gafas que lleguen a tus manos no estén certificadas y no cuenten con la protección necesaria. Ante cualquier molestia prolongada en los ojos, consulta a tu médico.