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28 de octubre de 2021

Todo comenzó en el verano del 2012. Taylor Swift se asoció con Chegg, una empresa de libros de escuela online, para llevar a cabo una votación en la red. Con motivo de la vuelta a la escuela de muchos jóvenes, Chegg ofrecía la oportunidad de ganar 10 mil dólares a cinco escuelas secundarias o universidades de Estados Unidos que irían a parar a su departamento de música.

Como colofón, la escuela que recibiera más votos online tendría el regalo estrella: un concierto gratuito de la, por aquel entonces, reciente ganadora de un premio Grammy, la mismísima Taylor Swift.

Cuando se abrieron las votaciones una escuela comenzó a despuntar. Se trataba de una de las escuelas públicas más antiguas de su tipo (fundada en 1869), la Escuela Horace Mann de Boston para Sordos había obtenido miles de votos desde el primer día.

Aquello no podía ser fruto del azar, detrás de la votación estaba un nutrido grupo de usuarios de 4chan, los mismos que dos semanas antes habían cambiado otras dos votaciones públicas en Internet. ¿El problema para Chegg? Que las bases del concurso no indicaban nada contra un envío de votos organizado en Internet. De hecho, quedaba claro por los hilos del foro que en 4chan estaban votando a Horace Mann, pero no se sabía hasta qué punto estaba afectando.

El propio sistema empleado era un problema. Cuando se emitía un voto para la escuela a través de Facebook, no existía notificación alguna que indicara a los usuarios cuántos votos necesitaba Horace Mann para superar la siguiente fase.

Poco después, a 4chan se unía una gran masa desde reddit, donde la comunidad se sintió atraída con la idea de llevar a Swift y su banda delante de un nutrido grupo de niños que no la podían escuchar. El hilo fue portada de la página y los usuarios mostraban sus puntos de vista en los comentarios.

Además y como apuntaba otro usuario anónimo, la bola se había hecho demasiado grande en todo el país, y Taylor no sería capaz de dar marcha atrás y rehusar a dar un concierto a una escuela de niños sordos.

Horace Mann se erigió como el gran ganador, cada día del verano del 2012 recibía miles de votos llegados de todo el país. Fue tal el clamor, que el diario Boston Globe se acercó en los primeros días de la votación al director de la escuela para pedirle su opinión al respecto.

No me importa el sentido bromista o incluso mezquino que pueda haber detrás de algunos votos. Mis estudiantes aman la música en vivo y ganar les haría tremendamente felices.

Finalmente, la escuela para sordos ganó holgadamente. Sin embargo, el día que se anunciaron los cinco ganadores, Horace Mann no estaba en la lista. Al parecer, Chegg no aprobó la forma en que la escuela “obtuvo sus votos” y decidieron descalificarla.

A cambio, le ofrecieron una donación de 10 mil dólares para el programa de música de la escuela. Por cierto, Taylor jamás apareció en Horace Mann, pero ofreció a todos los estudiantes entradas gratis para ver su actuación cuando estuviera en Boston

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