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25 de octubre de 2021

El año era 1978, el popular concurso de televisión, The Dating Game, se emite una semana más en Estados Unidos. Cheryl Bradshaw, una joven soltera que busca pareja. Tres hombres luchan por conseguir una cita con ella, aunque uno de ellos guardaba un oscuro secreto.

Uno de los concursantes era un tipo aparentemente encantador bajo el nombre de Rodney Alcalá, de profesión “exitoso fotógrafo”.

Cuando Alcalá apareció en el programa sonriendo ya existían cuatro cuerpos que llevaban su nombre. En realidad, el tipo era uno de los asesinos en serie más infames de la historia de Estados Unidos. Poco después, en 1980, fue arrestado y condenado a muerte por el asesinato del joven de 12 años, Robin Samsoe.

Hoy, el número de cadáveres de Alcalá es desconocido, la policía estima que el hombre ha matado a decenas de mujeres, y según algunos cargos a los que se enfrenta, la cifra llegaría a más de 120. Además, todavía hay más de 100 fotografías de mujeres no identificadas que pudieron haber sido sus víctimas.

En cualquier caso, dos años antes de su detención el hombre aparece en la televisión nacional delante de los espectadores en un documento gráfico de lo más perturbador. De alguna forma, Alcalá logró participar en el popular programa a pesar de una condena de 1972 por violar a una niña de ocho años.

Aquel fue el primero de una larga lista de crímenes horribles. El “fotógrafo”, como fue presentado en la televisión, disfrutaba fotografiando a sus víctimas (la mayoría chicas jóvenes) después de asesinarlas y poner sus cadáveres en todo tipo de poses grotescas.

El hombre atraía a sus víctimas diciéndoles que era un fotógrafo de moda profesional. Tenía un álbum de fotos escalofriante, con cientos de fotografías, muchas de las cuales fueron reveladas al público con la esperanza de descubrir la identidad de algunas de sus potenciales víctimas.

Con este historial, el hombre se presentó al concurso en 1978.

Alcalá acabó ganando el concurso, Bradshaw lo eligió. Por suerte para la joven, esa primera impresión exterior de aquel tipo aparentemente encantador se difuminó unos minutos después entre bastidares. La pareja había ganado un viaje y unas clases de tenis juntos, pero Bradshaw se negó a ir, según dijo:

“Porque vi algo espeluznante en aquel tipo, no acepté su oferta, no quería volver a verlo”.

Actualmente, Alcalá sigue a la espera de su condena a muerte en California, mientras, se prepara un documental sobre su vida. Por cierto, hace unos años dio una entrevista al diario Telegraph donde le preguntaron por su aparición en televisión. El asesino en serie respondió que acudió al programa con un único fin: encontrar el amor verdadero.

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