¡Toma nota! 10 consejos sobre qué comer para estar sanos por fuera y por dentro

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marzo 20
/ 2016

El día a día puede desgastar el organismo y hacer que el cuerpo se resienta. Una parte importante del cuidado de la salud es la alimentación, ya que la asimilación de nutrientes por medio de los alimentos tendrá diferentes consecuencias en todo nuestro cuerpo. El doctor Gálvez, especialista en Nutrición del Hospital Vithas Nuestra Señora de la Salud, traslada algunas pautas para conciliar la alimentación con los cuidados del cuerpo.

Omega 3 para un pelo más brillante

“La incorporación a la dieta de alimentos ricos en Omega 3, como las nueces y los pescados azules, previene la sequedad del pelo y le da un mayor brillo, ya que favorece la producción de elastina. Este ácido graso interviene también en la formación de la retina, y por tanto, es bueno para la salud de la vista y favorece el correcto funcionamiento del sistema inmunológico”, afirma Gálvez. Además, la ingesta de frutos rojos, alimentos ricos en antioxidantes, sirve para combatir los efectos de la contaminación y el secador. De esta forma se consigue tener un pelo fuerte y brillante. “Para evitar que se caiga el cabello, lo mejor es el consumo de alimentos ricos en magnesio, como el pescado blanco, que crea folículos pilosos más fuertes”, apunta el doctor. El magnesio, junto al azufre, el ácido fólico y el hierro, ayudaran especialmente durante el invierno, ya que servirán para paliar el mayor ritmo de caída al que se ve expuesto el cabello.

Vitaminas para tener vista de lince

“La vitamina A mejora la visión nocturna y su ausencia puede provocar úlceras en las córneas y sequedad en los ojos”, explica Gálvez. Para conservar la vista como el primer día, se deberán consumir alimentos como los lácteos, calabaza, tomates, verduras… ¡Y la tan famosa zanahoria! cuyo poder para conservar la vista es conocido por todos. A la vitamina A hay que sumar la vitamina C, con alto poder antioxidante, propiedad necesaria para evitar enfermedades como las cataratas. “La vitamina E que se encuentra en las espinacas, aguacate y algunos frutos secos también es un potente antioxidante que podría frenar el estrés oxidativo, que se produce en las células durante la vejez y así evitar enfermedades oculares como la degeneración macular asociada a la edad”, explica el experto en nutrición de Vithas.
El bajo contenido en grasa de las carnes magras las convierte en idóneas para una digestión poco pesada

La digestión, mejor con fibra

La falta de una buena digestión provoca malestar general, dolor abdominal, mal aliento… “La mejor manera de mantener una digestión ligera y promover el tránsito intestinal es el consumo de alimentos ricos en fibra. Frutas, verduras, cereales y leguminosas son los más aptos como fuente de fibra saludable” afirma Gálvez. Al mismo tiempo, el bajo contenido en grasa de las carnes magras las convierte en idóneas para una digestión poco pesada. Y uno de los mejores aliados del sistema digestivo es el yogur, “porque protege contra la acidez natural del estómago y contribuye a la regeneración de la flora intestinal debido a la actividad de sus probióticos, ricos en bacterias y levaduras”, explica. No podemos olvidar el oro líquido de nuestra gastronomía, “el aceite de oliva, rico en ácido oleico con propiedades benéficas para nuestro sistema digestivo, protegiendo de la acidez, del estreñimiento y regulando la digestión, favoreciendo una mejor absorción de los nutrientes de los alimentos a nivel intestinal”.

Cuidar la piel con una dieta mediterránea

Mantener los azúcares añadidos a raya se traduce en un mejor cuidado de la piel, “dado que se limita el envejecimiento que producen los radicales libres” afirma Gálvez. Una rutina alimenticia basada en la dieta mediterránea, cuyos pilares son las legumbres, frutas, verduras, pescados, carnes blancas y el aceite de oliva, reduce los efectos que el estrés y la falta de descanso producen en la piel. Una vez más, el papel que juegan las sustancias antioxidantes es fundamental. Los polifenoles del té verde, por ejemplo, tienen un poder regenerativo mayor que la vitamina C y mejoran la elasticidad de la piel. Sumarse al buen hábito de terminar el almuerzo con una taza de té, hará mucho por la salud del mayor órgano corporal.

Una sonrisa bonita masticando manzanas

El consumo de manzanas, además de ser beneficioso para otros aspectos, fortalece los dientes. La acción de masticar alimentos crujientes supone un entrenamiento para dientes y encías. Además, masticando se libera un mecanismo de limpieza contra la placa que se adhiere a dientes y encías. También los lácteos son beneficiosos debido a que disminuyen los niveles de ácidos perjudiciales para la boca. Para un mejor beneficio a los dientes, es conveniente evitar alimentos azucarados.

 Minerales y vitaminas para la agilidad cerebral

El funcionamiento del cerebro también puede mejorarse con ciertos alimentos. Así, “funciones neuronales como la concentración o la asimilación de conceptos pueden verse mermadas si no se cuida la alimentación. El hierro, el yodo y la vitamina B12 juegan un papel principal en el desarrollo de las funciones cognitivas” explica Gálvez. El brócoli ha demostrado tener propiedades efectivas en lo que a memoria se refiere. Un mayor consumo de la vitamina K, abundante en el brócoli, facilitará la expresión verbal y la retención de la información. También será positivo el consumo de almendras y nueces debido a su alto contenido en omega 3 y en proteínas que estimulan las neuronas encargadas de mantener el organismo despierto.

Uñas más fuertes con carne roja

Incluir, en raciones saludables, la carne roja a la rutina alimenticia aportará al cuerpo los nutrientes necesarios para mantener unas uñas resistentes y poco quebradizas. Las proteínas animales de alta calidad y el hierro, selenio, fósforo, magnesio y el selenio, favorecen el crecimiento de las uñas. “Al igual que ocurre con el pelo, los frutos secos, con su concentración en Omega 3, y los alimentos antioxidantes también contribuyen a la salud de las uñas”, afirma el especialista de Vithas. Curiosamente, la levadura de cerveza, siendo de fácil digestión, también cuida las uñas gracias a su alto contenido en aminoácidos.

Más chocolate, mayor deseo sexual

La ingesta de ciertos alimentos afecta a la liberación de sustancias en el sistema nervioso, en el cerebro. En el caso del chocolate negro, favorece la emisión del neurotransmisor serotonina encargado de controlar la euforia y la excitación. Otros, por el contrario, inducen la liberación de hormonas. Es el caso de ciertas verduras, como el apio y las espinacas, que aumentan la atracción sexual y aportan energía, además de mejorar el esperma, según algunos estudios.

EC