Tiroteo obliga a arzobispo de Río de Janeiro a buscar refugio

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junio 11
/ 2016

El arzobispo de la ciudad de Río de Janeiro, en Brasil, Orani Tempesta, quien esta mañana se encontró en medio de un tiroteo en una favela del barrio carioca de Santa Teresa, afirmó hoy que la sociedad está “enferma” tanto ética como moralmente, informaron medios locales.

“Nuestra sociedad está enferma, tiene un tejido social enfermo. Y eso sucede en el aspecto ético, en el moral, en el social y en el de la seguridad”, declaró Tempesta en una entrevista concedida al diario O Globo de Río de Janeiro después del incidente.

Tempesta regresaba este viernes de un evento celebrado en el emblemático Cristo Redentor, cuando el autobús en el que viajaba se vio sorprendido por un intercambio de disparos entre la policía y un grupo de bandidos en el centro de la ciudad.

El arzobispo se vio obligado a agacharse en la parte de atrás del vehículo, junto con los demás viajeros, para evitar que una bala perdida le pudiera alcanzar, según relató.

“Pude ver ahí, junto a mí, a tantas personas de bien, preocupadas por tener que justificar su retraso al llegar al trabajo y también intentando recuperar la seguridad que habían perdido en aquel momento”, señaló Tempesta.

Pasados unos diez minutos el conductor pudo finalmente dar marcha atrás y tomar un camino alternativo para evitar el conflicto.

El religioso reclamó la necesidad de construir una “sociedad más humana, justa y solidaria” y apuntó que la solución no pasa tanto por encerrar a los bandidos como por una educación que les lleve a “sentir que tienen valores que pueden salir a la superficie”.

El arzobispo ya había sido víctima de otros dos asaltos en Río de Janeiro anteriormente; el último en junio del año pasado, cuando unos delincuentes robaron a mano armada el auto en el que viajaba.

Unos meses antes, Tempesta fue agredido también en el barrio de Santa Teresa por criminales armados que le robaron sus pertenencias.

En los últimos meses, Río de Janeiro ha experimentado un repunte de casos de violencia, lo que supone un motivo de especial preocupación de cara a la próxima celebración de los Juegos Olímpicos, que darán comienzo el 5 de agosto.

Según estadísticas oficiales divulgadas el pasado mes de mayo, el número de asesinatos en la capital fluminense saltó un 15,4% este año, desde 1.486 en los cuatro primeros meses del 2015 hasta 1.715 entre enero y abril del 2016.

EC