¡Terroristas! Lo que opina España sobre funeral de etarra en Caracas

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abril 15
/ 2016

El periodista Leyre Iglesias realizó una crónica en el diario El Mundo de España sobre el sepelio del etarra Miguel Ángel Aldana Barrena, alias “Askatu” (libre), que se realizó en la funeraria Vallés, en Caracas.

Según decribe, “Angelín”, como también era conocido el hombre por sus amigos, fue velado con “una gran pancarta de ETA”, la cual cubría el féretro como si fuese una sábana para resguardar “al muerto del frío”. El hombre murió a causa de una enfermedad, a los 67 años, el pasado 3 de abril.

Asimismo, a esta ornamenta la acompañó un cuadro que tenía la serpiente que significa la astucia, el sigilo, enrollada a un hacha, que es la fuerza, y el lema: “Bietan jarrai”, (adelante con las dos: con la vía política y con la militar).

El etarra “Angelín” se refugió hace muchos años en Venezuela. Tuvo la “ventaja” de haber pasado inadvertido entre un grupo “con causas abiertas que siguen cobijados en la tambaleante república de Nicolás Maduro“.

Según indica el reportero, “Angelín” era más veterano que Ignacio de Juana Chaos, quien se encuentra en Chichiriviche atendiendo una tasca y licorería, según descubrió el canal Antena 3 de España.

Miguel Ángel Aldana Barrena asesinó a 18 personas en unos 30 atentados de los comandos Kioto y Bizkaia: un taxista, el dueño de un bar, un policía, ente otros, según indicaron las autoridades.

Durante su escape, pasó por varios países como en la isla de Yeu, en Francia, de donde fue deportado a Quito, Ecuador. Posteriormente fue a Santo Domingo, República Dominicana, luego Panamá, donde el nuncio vaticano Antonio Laboa lo refugió junto a otros etarras.

Después, llegó a Caracas, a petición del Gobierno de Felipe González, a bordo del avión personal del entonces presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez. Esto fue en febrero de 1990, según precisa la crónica.

En el primer país que ETA creó su primera célula en el extranjero, luego de crearse en 1959, fue en Venezuela, según manifestó Gaizka Fernández Soldevilla en su libro “La voluntad del gudari. Génesis y metástasis de la violencia de ETA”.

LE PROMETIERON LA NACIONALIDAD

En el texto, Iglesias cuenta que tras la llegada de Hugo Chávez, el Gobierno bolivariano “llegó a prometerle la nacionalidad”.

Sin embargo, dada la presión internacional esta promesa fue dada marcha atrás. De igual forma, Chávez nunca lo extraditó como solicitó la Audiencia Nacional.

El funeral del etarra en Caracas fue considerado en España como “apología al terrorismo”, puesto que contó con “toda la parafernalia y publicidad” de la llamada Coordinadora Simón Bolívar.

SM