¡Se acabó el pan de piquito! Ayuda de Venezuela a Nicaragua se acerca a su fin

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marzo 07
/ 2016

Entre los años 2008 y 2015, Nicaragua recibió de Venezuela más de 4.250 millones de dólares, por concepto de cooperación, según datos oficiales del Banco Central de Nicaragua.

Sin embargo, en la medida que “el caos y la escasez aumentan en la nación sudamericana, esa ayuda podría terminar en cualquier momento”, según dijo en entrevista con DIARIO LAS AMÈRICAS, Horacio Medina, exgerente de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).

Los fondos que hasta ahora ha estado recibiendo Nicaragua desde Venezuela son manejados al margen del presupuesto nacional de la república, a discreción del presidente nicaragüense, Daniel Ortega.

Los recursos financieros entregados a la nación centroamericana a través de esa cooperación son canalizados mediante la corporación Alba de Nicaragua S.A. (ALBANISA), dirigida por Francisco López, quien funge como tesorero del Frente Sandinista, partido político que sustenta el poder en ese país.

“La ayuda se suspenderá en la medida que la situación económica y social de Venezuela se acerque al caos y a la explosión social”, aseguró Medina.

Gracias a ese considerable aporte que el Gobierno controla, Ortega ha construido un conglomerado de empresas en los campos del petróleo, combustible, energético, medios de comunicación, ganado, banca, microfinancieras y el turismo en poco tiempo.

Igualmente ha desarrollado una política clientelista, mientras el pueblo venezolano padece necesidades materiales.

Segùn reportes periodísticos, más de 3.000 millones de dólares de la ayuda fueron “privatizados” por Ortega, sin ningún tipo de escrutinio, lo cual le ha propiciado a la familia presidencial Ortega-Murillo situarse entre los nuevos millonarios de la región.

“Debo precisar que ciertamente la ayuda, antes con (Hugo) Chávez y ahora con (Nicolás) Maduro, ha sido para Daniel Ortega y su pandilla, nunca para el pueblo nicaragüense, al que sólo llegan las migajas que se desprende de la gran torta que se reparten desde el poder”, añadió Medina. Horacio Medina, exgerente de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA). (CORTESÍA)

“La empresa ALBANISA ha sido una fuente constante de corrupción que incluye a chavistas y castristas, además de un instrumento de chantaje político dentro de Nicaragua y otros países centroamericanos”, apuntó.

La destrucción de PDVSA, la estrepitosa caída de los precios internacionales del petróleo, la crisis económica y la escasez de alimentos que padecen los venezolanos impide que ese país continúe enviando los niveles de ayuda millonaria a sus aliados.

Desde el 2014 se reporta una reducción en la cooperación de Venezuela con Nicaragua, según las estadísticas del Banco Central nicaragüense.

Para Medina, la suspensión total del envío de cargamentos de crudo a Nicaragua es cuestión de tiempo. “Es obvio que ya la ayuda ha venido mermando de manera importante y se acerca a su fin, y esto es tan evidente que ya Ortega ha dicho que Nicaragua no tiene deudas con Venezuela, y tampoco llegan a Venezuela productos provenientes de Nicaragua, producidos o triangulados desde allí, como la carne, el café, el aceite de palma, y otros alimentos que tanta falta hacen a los venezolanos”.

En torno a las repercusiones que tendría para Cuba y Nicaragua la caída del régimen de Venezuela, Medina estima que la situación más crítica sería para Cuba, debido a que la dependencia económica del gobierno castrista hacia los recursos de Venezuela es mayor.

“Es casi determinante entre la subsistencia actual y la crisis que la llevaría a un nuevo `periodo especial´. El castrismo lo sabe y ha venido preparándose para la contingencia, por eso negocia y, aunque no lo parezca, hace concesiones bajo la mesa que pronto quedarán en evidencia. Pero, hasta tanto no tengan algo concreto que les permita sobrevivir y llegar a la transición segura para ellos, mantendrán la presión apoyando a Maduro. No por convicción, sino por conveniencia”, sostuvo el experto, radicado en Miami.

Medina considera que en el caso de Nicaragua, el impacto económico será menor debido a que Ortega se ha ido preparando para la caída del régimen de Maduro, por lo que a su juicio la suspensión de la ayuda no será tan impactante como lo habría sido hace tres años atrás.

Sin embargo, habrá un impacto político para Ortega, dada la cercanía de las elecciones generales del año 2016.

“Mucho más que lo económico, el régimen nicaragüense de podría verse amenazado por la caída del ´kirchnerismo´ en Argentina, la derrota de Evo Morales en Bolivia, la crítica situación de Lula da Silva y Dilma Rousseff en Brasil, presionados por la evidente corruptela política que hace tambalear a esos gobierno y los obliga a negociar”.

Para Medina, si la caída del régimen de Maduro ocurre antes de las elecciones presidenciales en Nicaragua, a efectuarse en noviembre próximo, será un duro golpe a las pretensiones de Ortega, que aspira a mantenerse en el poder, para lo cual su bancada en la Asamblea Nacional reformó la Constitución, despejándole el camino libre para ser reelegido indefinidamente.

DLA