¿Qué tal? Secretario de gobierno del Zulia asegura que hay gente que “no necesita CLAP”

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junio 27
/ 2016

A juicio del secretario de Gobierno del estado Zulia, Giovanny Villalobos, “Hay gente que no necesita Clap (…) La clase alta, la burguesía, que tiene suficiente recursos como para traer hasta cosas importadas”.

En una entrevista para el Diario La Verdad, Villalobos expone las alternativas que se están implementando en la región para el abastecimiento de los anaqueles como la importación desde Colombia que diga “venta especial de importación”, porque no es con dólares del Estado si no de un particular.

Además resaltó: “Estamos estudiando que algunos privados muy importantes del área agarren algunos Bicentenario para convertirlos en modelo, como el supermercado Nasa”.

A continuación la entrevista completa.

– ¿Cómo va el registro de los CLAP en Zulia?
– Tenemos mil 35 CLAP (Comités Locales de Abastecimiento y Producción) organizados, de los cuales 154 reciben todas las quincenas una bolsa de comida, que favorece a entre 400 y 500 casas por CLAP. Las bolsas tienen un peso estimado de entre 18 y 20 kilos, que puede incluir leche, arroz, caraotas, proteínas vegetal, aceite, margarina. En la organización están Unamujer, Frente Francisco de Miranda y UBCH. Eso no significa que la comida es solo para los oficialistas, la comida es para todo el mundo, porque el alimento es un derecho inalienable, que nunca va a estar sometido a juicio por carácter politiquero. La comida no espera, y el hambre tenemos que mitigarla a como de lugar. La instrucción que se tiene es que no puede haber exclusión de carácter político y religioso con los alimentos.

– ¿Con los CLAP podrán abarcar a toda la población?

– Aspiramos en el Zulia tener entre mil 500 a dos mil CLAP para cubrir los espacios más necesitados. En los supermercados ya están saliendo productos para la clase media un poco más caros que los regulados, pero más baratos que los precios “bachaqueros”. Se trata de importaciones que hemos hecho con recursos de los privados, a los fines de que ellos coloquen un producto que puede estar entre ocho y 15 por ciento de ganancia sobre su inversión. Hay gente que no necesita CLAP. Yo quiero llamar la atención en esto porque hay sectores de clase acomodada que pueden ir perfectamente adonde nosotros estamos garantizando con el sector privado que haya una diversidad de productos de calidad hasta que esto se normalice.

– ¿Los CLAP son para los sectores necesitados?

– Para los necesitados, de la clase media para abajo, lo digo con franqueza. Eso no significa que es exclusión, sino que son los que menos tienen y evitar así las colas, porque ellos son los que generan la colas.

– ¿Qué sectores no necesitan CLAP?

– La clase alta, la burguesía, que tiene suficiente recursos como para traer hasta cosas importadas.

– ¿Ya tienen identificados los sectores?

– Sí, eso se conecta por el Seniat, el tema de los impuestos, hay escalas económicas que especifican.

– ¿Qué cantidad de alimentos importan desde Colombia?

– La harina de trigo son dos mil toneladas, 60 mil cauchos, 47 mil baterías, 500 mil soluciones para hospitales y más. Están entrando entre 150 y 300 gandolas diarias. En un mes vamos a tratar de estabilizar el mercado con los productos que se tengan que traer.

– ¿Cómo es el proceso de importación si la frontera está cerrada?

– Hicimos una consulta al Presidente de la República (Nicolás Maduro) en vista de que los anaqueles estaban vacíos y la gente pidiendo. Hicimos unas vías de excepciones, incluso se pasa (la mercancía) con la custodia nuestra de la Fuerza Armada, cada gandola lleva un serial y pasa por dos filtros. En los más de dos mil o tres mil camiones que van y vienen no hemos encontrado uno con droga, porque hacemos unos estudios con perros y la custodia de la Guardia Nacional en el Río Limón y en la Zodi. Eso lleva un código porque es un empresario que compra el producto, que pasa por la frontera y nosotros le permitimos ese acceso.

– ¿Pasa por el peaje de Paraguachón?

– No por el peaje no. Nosotros tenemos al menos 900 kilómetros de frontera en Zulia, imagínate todas las entradas que hay hacia Colombia. Es inviable que nosotros podamos cerrar eso. Tenemos un acceso informal, llamado trocha, y ese acceso es custodiado militarmente para que no haya desbarajuste o que nos vayan a asaltar una gandola, porque es alimento para la gente.

– ¿Esa mercancía se nacionaliza?

– Se nacionaliza, se hacen todos los proceso legales. En una crisis económica tu no te puedes aprovechar para ver cuántos recursos le sacas a un empresario, más bien estimúlalo para que llenes los anaqueles de leche, de huevo, de aceite. Aparte de llenar los anaqueles, los queremos sin especulación, y por eso le estamos exigiendo que todos los productos que se importen tienen que estar por debajo del precio “bachaquero”.

– ¿No se paga impuesto?

– Se le exoneran varios impuestos y paga lo que es de ley, con el Seniat.

– ¿Se viola la Ley de Precios Justos cuando se vende en el país un producto, como la harina de maíz precocida, en Bs. 1.000 que está regulada en Bs. 190?

– No, porque en el anaquel tú tienes que decir “venta especial de importación”, porque no es con dólares del Estado si no de un particular. El empresario con las facturas tiene que demostrar qué está cobrando y el porcentaje correspondiente. Esto es mientras se estabiliza. La intención con ello y con los CLAP es eliminar las colas. No es justo que tú quieras llegar a un supermercado y no puedas porque están tomados, incluyendo los públicos como el Bicentenario, que van a desaparecer para convertirse en un centro mayoritario de distribución de los CLAP. Incluso, estamos estudiando que algunos privados muy importantes del área agarren algunos Bicentenario para convertirlos en modelo, como el supermercado Nasa.

– ¿Cualquier empresario que tenga divisas compradas en el mercado no oficial puede ajustar el precio en base a esa tasa?

– Absolutamente, pero tiene que demostrarlo a través de la Secretaría de Desarrollo Económico, donde se discuten los casos. A nosotros los que nos interesa es dejar las cosas claras: el que invierta va a tener una ganancia de acuerdo en una normativa y decreto que elaboramos en esa materia. Sencamer (Servicio Autónomo Nacional de Normalización, Calidad, Metrología y Reglamentos Técnicos) llegó para hacer un registro y pronto va a haber una declaratoria en esa materia para exhortar a que todo el particular que quiera traer no solo alimentos ya eleborados, sino trigo, soya, y quieran pagar los buques para no perder más tiempo entonces vamos a dárselo.

– ¿Estamos hablando de un libre mercado?

No, ni libre mercado ni liberación de precios. Nuestra prioridad es que la gente que no tenga como consumir siga consumiendo con el Estado lo que nosotros podemos proveer. Lo que creo es que tenemos que darle más flexibilidad a la empresa privada, disminuir los aranceles. Yo estoy elevando una propuesta con el sector privado para hacer un estado de excepción hasta el 31 de diciembre, para que no hayan trabas burocráticas y se reduzca el impacto de impuesto para la gente. Tú tienes que buscar el camino para incentivar el tema de la producción.

– Hay precios que no están al alcance de la mayoría.

– Es una lucha que hacemos todos los miércoles en la Sala Situacional alimentaria con el mayor general García Duque, el mayor general de división Tito Urbano, el gobernador Francisco Arias Cárdenas, y lo discutimos con los productores para acordar, por ejemplo, el tema de la leche y de la carne. Pero, cuando no hay un acuerdo no nos queda otra que hacer lo que estamos haciendo: Si alguien quiere traer carne, bienvenido. Si la carne baja a como debe estar a dos mil o mil 800 bolívares, bueno vamos a traer la carne importada. Pasó con Brasil con el presidente Hugo Chávez.

– ¿Incentivar la importación no desestimula la producción ganadera en el estado?
– El Zulia tenía tres millones de animales hasta que llegó el verano el año pasado. Nos quedó 1,6 millones de animales. Las hembras las están matando porque lo poco que quedó están flacos. Están vendiendo a Colombia nuestro ganado, eso lo estamos paralizando. Por otro lado, perdimos 200 mil hectáreas de forraje y tenemos que recuperarlo, necesitamos tres meses de engorde y de forraje. Y mientras, el hambre del pueblo cómo hacemos. Hay precios especulativos, no estamos contra los productores si no tratando de sincerar los precios.

– ¿Cuándo cierran los Abastos Bicentenario?

– Ellos van a pasar en 15 días tributándole a los CLAP el tema de los alimentos. Estamos haciendo los ajustes, porque ahora hay una nueva corporación que se llama Corporación Única para los Alimentos, que fusiona Mercal, PDVAL. El Bicentenario no tiene sentido lo que hace, es un centro para el “bachaqueo”. Ahí están los productos económicos que no se encuentran en el estado, y hay una gente que se posiciona de ellos. No queremos apostar a ningún cierre de un supermercado, porque los CLAP no van a poder sustituir nunca la red privada de distribución.

SM