¡Qué ironía! Lula en 1988: “Cuando un rico roba, se hace ministro”

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marzo 17
/ 2016

Era 1988 cuando Luiz Inácio Lula da Silva, entonces diputado federal, pronunciaba una de sus frases más recordadas. “En Brasil es así: cuando un pobre roba, va a la cárcel; cuando un rico roba, se convierte en ministro”.

Esta vez, la frase del ex mandatario volvió a la memoria de miles de brasileños, cuando la presidenta Dilma Rousseff lo convirtió en ministro de la Casa Civil (jefe de gabinete), uno de los cargos más importantes en el Ejecutivo, en medio de las investigaciones en su contra por lavado de activos y tráfico de influencias.

Con su nueva condición, el político más relevante del oficialista Partido de los Trabajadores se encuentra beneficiado por el fuero político que le permite sólo ser investigado por la Corte Suprema y evitar la cárcel.

La frase del ex presidente fue publicada por el diario brasileño O Globo hace 28 años, un 14 de febrero, donde criticaba al Gobierno de José Sarney, asegurando que el Ejecutivo debería “mandar a arrestar” a los parlamentarios que protagonizaron hechos de corrupción. Además, fue replicada al día siguiente en el Folha de Sao Paulo, que aquella vez tituló: “El Gobierno debería aprender a no sólo acusar, dice Lula”.

Posteriormente, esa misma frase fue integrada a un libro que concentraba las mejores declaraciones publicadas en dicho diario. Asimismo, en 1989, Lula aseguraba que de llegar a la presidencia de Brasil, su primera acción sería llevar a los corruptos a la cárcel. “Se deba acabar con la impunidad”, enfatizaba en un programa de televisión.

La intervención del Gobierno para que Lula no fuera encarcelado por los hechos de corrupción que se le imputan, quedaron en evidencia cuando el juez Sergio Moro dio a conocer una conversación entre Rousseff y su padrino político. En ella, la mandataria le aseguraba que le envió con un mensajero un documento con su nombramiento como ministro de la Presidencia para que lo usara “en caso de necesidad”.

Tras conocerse dichos antecedentes, miles de personas salieron a las calles para protestar en contra de Dilma y su ahora nuevo ministro, Lula da Silva.

 

EMOL