Porsche libre de culpa por la muerte de Paul Walker

A- A A+
abril 06
/ 2016

Philip S. Gutiérrez, juez federal de Los Ángeles (Estados Unidos), considera que el fabricante de automóviles Porsche no es responsable del accidente que en noviembre de 2013 acabó con la vida de Paul Walker y un amigo, informó el portal TMZ. El magistrado resolvió así la demanda que la viuda del amigo del protagonista de la saga  Rápido y Furioso y conductor del automóvil implicado en el siniestro presentó en mayo de 2014.

Kristine Rodas, viuda de Roger Rodas, aseguró que había defectos de fabricación y seguridad en el Porsche Carrera GT, pero todas las acusaciones fueron descartadas por el juez. La demandante argumentó que el compartimento del pasajero no era lo suficientemente fuerte y que el coche no estaba diseñado para proteger a sus ocupantes de un impacto lateral, así como que hubo fallos en el depósito de gasolina y la suspensión del automóvil. Sin embargo, la justicia rechazó estas alegaciones y asegura que no hay evidencias que las sostengan.

En su escrito, Rodas apuntaba que el vehículo en el que viajaba su marido con el actor circulaba a 88 kilómetros por hora, mientras que el informe oficial de la policía que investigó el suceso sostiene que el deportivo iba a una velocidad de entre 128 y 150 kilómetros por hora. El automóvil, según las autoridades, iba a más del doble de la velocidad permitida en esa zona y se incendió tras chocar contra un poste del alumbrado público y un árbol.

Walker, que logró popularidad gracias a la saga de acción Rápido y Furiosos , falleció el 30 de junio de 2013 a los 40 años como consecuencia de “traumatismos y quemaduras”, de acuerdo con el informe de la autopsia.

Esta no es la única demanda a la que se enfrenta la empresa alemana de automoción. En septiembre de 2015 la hija del actor, Meadow Walker, presentó una demanda por homicidio doloso contra la compañía. En la denuncia, la joven alega que la empresa de coches de lujo escatimó en seguridad, algo que podría haber evitado el accidente, “o al menos salvado la vida de mi padre”. Esta demanda aún no ha sido resuelta. Ante tal acusación la empresa automovilística se pronunció dos meses después: “Paul Walker fue el responsable de su propia muerte… Él asumió el peligro y los riesgos que entrañaba conducir ese vehículo”, sentenció la multinacional alemana.

EP