¡Pocas esperanzas! Esto es lo que dice Mármol de León sobre el revocatorio

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mayo 24
/ 2016

Blanca Rosa Mármol de León ex magistrada del Tribunal Supremo de Justicia posee amplia experiencia en el Derecho, siendo la autora, como integrante del máximo poder judicial del país, de numerosos votos y decisiones que marcan la historia de la jurisprudencia del país. Ha sido presidenta de la Asociación de Jueces y Miembro de la Junta Directiva del Colegio de Abogados de Caracas e integra el recién creado Bloque Constitucional.

Vuelve el presidente Maduro a emitir un Decreto de Emergencia Económica con la finalidad de solucionar los problemas que está presentando el país.
-El anterior Decreto de Emergencia Económica no sirvió para nada y fue en contra de la Asamblea que dijo que no, la Sala Constitucional dijo que sí y es bueno aprovechar para recalcar que este nuevo que propusieron a quien corresponde aprobarlo es la Asamblea Nacional y no la Sala Constitucional que solamente debió pronunciarse sobre su constitucionalidad, cosa que hizo de una manera torva porque usó unos argumentos absoluta y totalmente políticos para luego concluir en una declaratoria de constitucionalidad de decreto de excepción. Es una manipulación, como siempre, de la Sala Constitucional de lo que dice la Constitución y al servicio del régimen. Yo creo que ha dejado de tener sentido que los asuntos vayan a la Sala Constitucional porque ya sabemos lo que va a pasar a ser la santa palabra de Maduro nuevamente.

La Sala Constitucional se ha convertido en el Poder Ejecutivo.
– Lo dice muy bien, porque en Venezuela gobierna la Sala Constitucional, porque al final el Presidente plantea lo que siempre es un abuso; la Asamblea trata de poner las cosas en su lugar y ejercer sus potestades constitucionales, pero siempre va a terminar en la Sala Constitucional que se anticipa a los deseos del Presidente. Yo creo que la Sala tiene lista la decisión antes de que le llegue el asunto. En lugar de decirse que la Sala Constitucional decide decisiones, comete decisiones porque ya está rayando entre la legalidad y el delito.

La Asamblea Nacional se ha hecho incómoda para el Poder Ejecutivo y ha dicho que la va a desaparecer.
–Cómo puede un presidente, que es el Poder Ejecutivo, pretender en un régimen democrático, porque la Constitución nuestra lo que tiene planteado es democracia no es comunismo ni socialismo, que va a desaparecer a otro poder que es la Asamblea Nacional, que es además la representación de la voluntad popular y que acaban de ser electos en diciembre los diputados por mayoría. Es un descaro tan grande que creo que es suficiente para que no se pueda hacer un Referéndum Revocatorio ni nada.

¿Cómo ve usted el proceso del Referéndum Revocatorio?
–Es un instrumento válido. Hemos pasado por los recursos constitucionales en degradé, empezamos con la enmienda y ya sabemos la suerte que tuvo, como siempre, muerte en la Sala Constitucional; no se pasó por la reforma por las mismas razones y llegamos al Referéndum , pero estamos viendo que el CNE actúa exactamente como la Sala Constitucional y está claro que el CNE no tiene como finalidad facilitar la realización del Referéndum Revocatorio sino todo lo contrario, su finalidad es y lo ha venido demostrando, impedir que se realice. Hagamos memoria: hicimos una manifestación para que nos dieran unas planillas, era absolutamente absurdo, algo que es trámite de un recurso absolutamente constitucional. Dieron las planillas. Ahora tenemos unos requisitos que impusieron ellos, que no están en ninguna parte de recabar unas firmas para que quede claro que sí se quiere convocar un revocatorio para después recabar las firmas para el verdadero Revocatorio, es decir, las firmas, de las firmas, de las firmas.

¿Qué demuestra eso?
–Que quieren hacer difícil el procedimiento para que no se realice este año, porque a ellos les han funcionado las tácticas dilatorias muchas veces. A veces no se tiene la posibilidad de ganar un juicio, por ejemplo, pero es una práctica muy socorrida hacerlo interminable. Como el caso de Leopoldo López que está preso en primera instancia, ahora va a la segunda instancia, pero se paralizan las causas, la Corte de Apelaciones no termina de decidir, hubo las declaraciones escandalosas del fiscal Franklin Nieves diciendo que no había pruebas, eso es un hecho notorio, público, comunicacional y la Corte de Apelaciones no dijo ni pío, todo siguió igual y mientras tanto Leopoldo López está cumpliendo pena anticipada. Pero este es un asunto que está resuelto para el Gobierno porque Leopoldo López está fuera del área política y así lo tienen neutralizado. Pues de esa misma manera alargando indefinidamente ese Referéndum llegamos al 2017. Quedan ellos como unos grandes demócratas que permitieron que hasta su presidente fuera revocado, pero queda encargado el vicepresidente y seguimos con el mismo régimen hasta que termine el período.

Hermann Escarrá habló de un amparo.
–A mi me impresionaron mucho unas declaraciones del nunca bien ponderado Escarrá que decía, hablando del Referéndum Revocatorio y la posibilidad de que ellos nos interpusieran un amparo con tal que no se haga. Lo dijo clarito.

¿Se va a dar el Revocatorio este año?
–Lo veo difícil, creo que no, honestamente, y ese amparo al que se refirió Escarrá es ante la Sala Constitucional. Me preocupa mucho que la gente se desanime por lo que digo, pero creo que estoy siendo realista y lo digo basándome en las actuaciones que estoy viendo del régimen, concretamente en la representación clarísima que tiene en el CNE. No puedes tener como árbitro a uno que es miembro de los equipos, el CNE es miembro del equipo del Gobierno.

¿En qué se fundamenta este nuevo Decreto de Estado de Excepción Económica?
–El Estado de Excepción tiene que tener una fundamentación, pero la situación del país en la cual nosotros estamos son ellos los que la han propiciado porque es una falla del Gobierno. Ellos hacen una fundamentación muy ambigua, muy genérica para llegar a decretar el Estado de Excepción y lo que hace es la eliminación de la Asamblea porque ahí el Ejecutivo se autoerige en legislador, se atribuye potestades para tomar medidas sin que pasen por el Parlamento: disposiciones del erario público, tomar decisiones en acuerdos internacionales.

¿Qué es un Estado de conmoción interna?
–El Estado de conmoción interna es algo que el Presidente quiere hacer llevando el Estado de excepción más allá y eso es como decir que está en peligro de golpe de Estado, un estado previo a una guerra civil, sería tanto como decir que hay un enemigo interno de la seguridad de la nación que obliga que se declare el Estado de Conmoción interior, es más allá del Estado de Excepción y, naturalmente, y como lo es necesita una justificación muy clara que él hasta ahora no ha explicado. Tiene que haber una explicación muy concreta que amenaza la seguridad interior y no podría plantear para un Estado de Conmoción interior lo que sería, prácticamente, el fracaso de su gestión que es la escasez, la ausencia de medicinas, todo lo que nosotros estamos viviendo en la realidad y que deriva en los saqueos, los linchamientos, pero eso no es consecuencia de un enemigo interno, eso es consecuencia de su propia gestión.

Los ciudadanos sentimos que el Gobierno hace lo que le da la gana.
–Nosotros nos cansamos de decir que no es así como está en la Constitución, que la Constitución no lo permite, que no está ajustado a derecho, que nada es constitucional; ellos lo hacen, la Sala Constitucional lo ratifica y por eso es que nosotros nos vemos obligados a decir que en Venezuela no hay a quien acudir, nosotros nos quedamos sin instancias, no tenemos instituciones.

¿La Asamblea Nacional ha debido destituir a esos magistrados que están cómodamente instalados de manera inconstitucional?
–Yo no entiendo que la Asamblea haya permitido que esos magistrados continuaran allí, que no llenan los requisitos para estar allí y que están, además, en una ejecutoria constante contra todas las actuaciones de la Asamblea, porque los Magistrados del TSJ son el principal enemigo de la Asamblea.

¿Qué vamos a hacer?
–Se escogió esta ruta, el Revocatorio, porque queremos una ruta cívica, constitucional, y ya vemos la conducta del CNE, los anuncios que hizo Escarrá, la represión de las manifestaciones. Ya queda poco, sólo la Asamblea Nacional Constituyente que tampoco es fácil, hay que recoger firmas y hay que hacerlo por lo que dice la Constitución y esa es la única manera de que no tengamos un desenlace cruento porque si las cosas no se hacen por la vía constitucional se harían de hecho.

¿Usted cree que al régimen le preocupe la Carta que Luis Almagro, Secretario General de la OEA, le dirigió a Maduro y la amenaza que significa aplicarle a Venezuela la Carta Interamericana de la OEA?
–Al régimen sí le preocupa por lo que hemos visto hasta ahora que ha sido su imagen internacional y no es que la OEA tenga un gran poder para cambiar las cosas que estamos viviendo en Venezuela, puede convocar al Consejo, puede ir a la Asamblea, puede plantear una gestión diplomática primero, puede plantear una sanción como sería excluir a Venezuela de la OEA y dependerá hasta dónde están dispuestos aquí en relación a eso porque recordemos que Cuba, de la cual son émulos los que tenemos aquí, decidió quedarse fuera de la OEA. Ahora como el Gobierno quiere pretender que son democracia que no lo pretendía Fidel y dijeron abiertamente que era un comunismo, podría ser que eso les importara y los llevara a reflexionar en alguna medida.

¿Qué aporta la presencia en Venezuela de los ex presidentes que nos visitan?
–La presencia de los ex presidentes no lo sé, porque yo creo que eso tendría valor si se pudiera de verdad llegar a un mínimo de entendimiento, de respeto de la Constitución. Yo no veo eso planteado, yo veo que aquí en Venezuela cada vez más la idea es eliminar la Asamblea, utilizar la Sala Constitucional para una apariencia legal de las ejecutorias del Gobierno, pero la ejecutoria es absolutamente dictatorial. De manera que yo de verdad, lo siento, pero no creo sirvan esas iniciativas. No por eso deben dejar de tomarse porque uno no sabe qué reacción puede haber en el camino, puede haber sorpresas.

¿Entonces, nos amilanamos y perdemos las esperanzas?
–No, eso nunca porque los derechos no se entregan, hay que ejercer todos los recursos y llevarlos hasta el final porque uno no sabe qué circunstancia se produce en el camino y logramos nuestro objetivo. Lo que no podemos hacer es desistir, pero tampoco podemos ser ingenuos y quedará claramente definido en Venezuela y ante el mundo que esto es una dictadura, pero no tenemos por qué deprimirnos pensando que ellos vayan hacer eso, tenemos que ponernos en la situación y que lo hagan.

Tenemos que seguir luchando.
–Nuestra lucha es interna y es externa. Interna para liberarnos porque nadie va a venir a liberarnos, a recuperar la democracia por nosotros; pero también es externa porque lo que se está planteando en la OEA es válido, es muy importante que se discuta todo lo que está pasando aquí, que vengan, que traten de hacer una gestión diplomática, que los dejen entrar o no que ya eso es harina de otro costal como de costumbre, dicho en buen criollo, y que todo esto salga para que no se quede entre nosotros y ellos queden ante el mundo con un Referéndum Revocatorio expresión de la máxima democracia, pero quedaríamos en las manos de un vicepresidente que hasta podría ser una hija del extinto o cualquiera que se le ocurriera nombrar.

¿En qué situación estamos?
–Es difícil. Nosotros estamos ante una situación muy clara que es la ruptura de la democracia por parte del régimen que se presenta como democrático, pero que en realidad no lo son porque han acabado con la independencia de poderes: un Poder Judicial sometido, un CNE sometido, el Defensor del Pueblo y un solo poder donde nosotros podemos actuar que es la Asamblea, pero ese poder está amenazado permanentemente por el Ejecutivo, pero no sólo porque recurre permanentemente en todas sus actuaciones ante la Sala Constitucional que luego las anula, sino porque, además, lo ha anunciado de viva voz cuando ha dicho que va a disolver a la Asamblea Nacional. Eso es evidente y no tiene discusión. Estamos ejerciendo los recursos que podemos, unos han fracasado y ahora vamos con el Referéndum que todavía lo estamos luchando.

¿Luchando contra el CNE y contra quién más?
–Tenemos que tener claro que del CNE no podemos esperar otra cosa que el torpedear el proceso, ante el ejercicio de ese derecho el Gobierno ha reaccionado con represión en todas las formas. Tenemos estudiantes detenidos en la Penitenciaría General que es un centro para condenados que es ilegal e inconstitucional. Pero lo que quieren es sembrar el pánico. Tenemos que seguir luchando por el Referéndum Revocatorio porque los derechos no se entregan, están ahí para ejercerlos y, paralelamente a eso, nos queda la Asamblea Nacional Constituyente que yo creo que sería la manera de salir definitivamente de esta opresión comunista donde tiene metida la mano Cuba que hasta oficiales cubanos tenemos en la Fuerzas Armadas venezolanas y es difícil entender que las Fuerzas Armadas de nuestro país toleren oficiales cubanos y que toleren que su comandante en jefe que es el presidente de la República, sea colombiano. Esta es una situación verdaderamente insólita. Por eso digo que nos queda la Asamblea Nacional constituyente para la que tenemos que recoger el 15% de las firmas del padrón electoral. Cuando nombremos la Constituyente, los constituyentistas de la parte política y ciudadana con representación de todos los sectores, ahí tendremos que ir a un gobierno de transición y tenemos que volver a recordar que la Constitución dice que el poder constituido no podrá ir contra el poder constituyente.

–No sabemos, pero no podemos renunciar al ejercicio de nuestros derechos pensando que nos los van a coartar. La situación es salir adelante con más fuerza que nunca, con más decisión que nunca, no ceder porque nosotros tenemos la razón.

TC