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Piñera se niega a la idea del aborto terapéutico

21 agosto, 2018

El gobierno del conservador Sebastián Piñera obstaculiza el acceso de las mujeres al aborto terapéutico, tras la aprobación de la ley hace un año durante la presidencia de Michelle Bachelet, advierte un informe publicado este lunes por la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH).

El documento, elaborado por el organismo que representa a 184 organizaciones civiles y la ONG chilena Observatorio Ciudadano, considera un “avance” la norma que legalizó la interrupción del embarazo en caso de riesgo de vida de la mujer, inviabilidad del feto y violación pero denuncia serios problemas en su implementación.

“Las autoridades del presidente Piñera intentan, desde su entrada en funciones el 11 de marzo de 2018, introducir nuevos obstáculos en el acceso al aborto de las mujeres que ya deberían poder optar por un aborto legal y seguro”, advierte el informe.

La crítica se centra en el protocolo que facilita la posibilidad de que instituciones y trabajadores de la salud invoquen la objeción de conciencia para negarse a participar en un aborto, aludiendo a creencias o reglas morales.

A través de un reglamento, a los once días de haber asumido el poder, el gobierno de Piñera redujo los requisitos exigidos a las instituciones para justificar su decisión de negarse a realizar abortos y permitió acudir a la objeción de conciencia a las instituciones privadas que tengan convenios de atención con el Estado.

Pero a petición de parlamentarios opositores, la Contraloría estimó que este protocolo no se ajustaba a derecho y obligó al gobierno a ingresar una nueva iniciativa –actualmente en revisión- que vuelve a prohibir la objeción de conciencia en organismos privados que reciban aportes públicos.