¡No se deje engañar! Conozca la receta del gobierno para distraer a los venezolanos

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abril 21
/ 2016

“En las próximas horas vamos a mostrar pruebas de unos campamentos paramilitares en Miranda que tenían planes de asesinarme”, insistió, por enésima vez, el presidente Nicolás Maduro el pasado 13 de abril al instalar el Congreso de la Patria en el Poliedro de Caracas.

Una denuncia de este tipo, en cualquier país del mundo debería ser asumida con preocupación, por tratarse de un Jefe de Estado denunciando ataques a su integridad personal, hecho que afecta la institucionalidad y la cotidianidad de sus ciudadanos; en Venezuela resulta más de lo mismo.

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Aunque parezca paranoia la constante repetidera de Maduro de supuestos planes magnicidas, golpes de Estado y enemigos que solo “quiere hacer daño al pueblo”; todo esto es en realidad un libreto viejo y copiado al mejor estilo cubano, que comenzó a poner en práctica Hugo Chávez, y que ya no es creíble, por lo menos para la mayoría de los venezolanos quienes culpan al primer mandatario de la actual crisis.

Responsabilizar a otros y hacerse la víctima ante una supuesta guerra o ataque ya lo hizo Fidel Castro en Cuba hace 50 años, sin embargo este “enemigo” que era Estados Unidos, ya no parece serlo. En Venezuela, Maduro ha recurrido a esta estrategia al menos en 19 oportunidades.

Para el politólogo José Vicente Carrasquero, a diferencia de los Castros en Cuba, donde la población es pequeña y hubo un adoctrinamiento educativo con estas teorías conspirativas, a Maduro le resulta cada vez más difícil venderse como un blanco del imperio y/o otros enemigos. “Las encuestas están culpando a Maduro, eso quiere decir que el mensaje del enemigo no está causando el mismo impacto del pasado pues la situación está afectando la calidad de vida”, explica.
Hacerse la víctima quizás sea una estrategia para desviar la atención de los problemas. Evo Morales en Bolivia, Cristina Fernández en Argentina y Rafael Correa en Ecuador, también han utilizado este tipo de denuncias, siempre acusando a opositores de sus países y a Estados Unidos, parecido al discurso de Maduro.

El psicoanalista Adrián Liberman coincide con Carrasquero al afirmar que Maduro, más allá de tener una patología, utiliza un discurso de victimización e intenta traer a coalición hechos históricos como la salida de Salvador Allende en Chile. “Esta estrategia debe tener algún tipo de efecto, por lo menos la primera vez, pero ya a la cuarta nadie le cree”.

Carrasquero afirma que a pesar de que el Gobierno no cambiará su libreto, si las elecciones fueran hoy la gente no votaría por el chavismo sino por quien resuelva sus problemas.

EC