¡No se confíe! Conozca los peligros que se esconden detrás de su ropa de dormir

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abril 25
/ 2016

Sabemos cómo, cuándo y cuánto dormir, pero no con qué. O al menos hasta ahora no se le había dado demasiada importancia a la influencia del atuendo nocturno en la calidad de nuestro sueño pero, tal y como advierten los expertos, escoger el equivocado podría convertirse en una auténtica pesadilla para nuestra salud.

Las claves para dormirte rápidamente; qué debes hacer para adelgazar durmiendo; el número de horas que deberías descansar si no quieres fallecer de muerte prematura o sabe Dios qué enfermedades padecer; la postura perfecta para evitar los dolores de espalda; o, el acabóse, lo que dice la posición en la que duermes de tu relación de pareja. Son sólo algunos de los muchos ejemplos de pautas que la ciencia del sueño establece cada poco.

Respira, pero no sólo por la boca

Despertarnos oprimidos, acalorados y sudados por culpa de nuestros pijamas, no sólo afecta a que no disfrutes de un sueño profundo y reparador. Eccemas cutáneos, irritación de la piel o inesperadas infecciones en las zonas íntimas son solo algunos de los daños colaterales de no optar por la mejor vestimenta para dormir.

Si mientras dormimos pasamos demasiado calor nuestra piel comienza a deshidratarse. Cuando no se trata de que la temperatura ambiental sea algo extrema –como podría ocurrir en los meses de verano– y la responsabilidad de esta sudoración excesiva proviene de ir ataviados con prendas demasiado gruesas, a la humedad corporal se le unen las molestas rozaduras en la piel y la posibilidad de estar expuestos a infecciones en las zonas más sensibles. “Dejar que nuestro cuerpo respire durante la noche es fundamental para evitar problemas de salud”, advierte el doctor Brian Steixner en ‘The Daily Mail’.

Ni qué decir de quienes se calzan el pijama de franela en pleno mes de julio porque ha puesto el aire acondicionado a tope. Por mucho fresquito que sientas durante los primeros minutos, en cuanto el aparato cese, la sudada está asegurada. Y tu salud estará en peligro.

El infalible ‘plan comandos’

“A menudo recomiendo a mis pacientes que duerman sin ropa interior”, explica la ginecóloga Alyssa Dweck en el mencionado diario: “Si la zona está constantemente cubierta, especialmente cuando se trata de telas que no absorben el sudor ni dejan transpirar, la humedad se puede acumular en las partes íntimas siendo un caldo de cultivo perfecto para las bacterias”, advierte la doctora, quien asegura que no han sido pocas las ocasiones en las que se ha encontrado con pacientes con infecciones graves derivadas de roces e irritaciones en la piel durante el sueño.

Problemas que pueden resultar particularmente graves para las mujeres que sufren sofocos durante la noche cuando están en el el periodo de la menopausia que son tan sencillos de esquivar como desprendernos de nuestra ropa íntima para dormir. ¿Qué no lo ves factible? No te preocupes porque Dweck tiene una alternativa: optar por prendas íntimas holgadas cuyas etiquetas nos aseguren que se trata de ropa de 100% algodón.

El mismo razonamiento se aplica para tanto para ellos como para ellas, pero en el caso de los varones hay otro factor de riesgo importante relacionado con su fertilidad: “Los hombres que duermen con calzoncillo apretados o ‘boxer’ pueden estar poniendo en peligro la calidad de su esperma como consecuencia de mantener sus genitales temperaturas demasiado altas durante la noche”, asegura el doctor Steixner, quien recomienda a los hombres “dejar que sus regiones inferiores no estén oprimidas y acaloradas para optimizar la producción de esperma”.

Ojo, que nadie ha dicho que tengamos que desprendernos radicalmente de toda nuestra ropa. Aunque varios estudios han recalcado los beneficios para la salud que tiene dormir desnudo, lo cierto es que el enfriamiento nocturno también puede traducirse en un buen constipado. Como se suele decir, lo de ‘dormir con el culo al aire’ es una muy buena opción, pero échate al menos una sábana por encima, haz el favor.

I21