¡Más terror! Conozca el legado de El Picure

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mayo 04
/ 2016

Tras la caída del líder de banda más buscado del país José Antonio Tovar Colina, alias “el Picure” quedan otras seis megabandas, que eran guiadas por este criminal, las cuales mantienen como centro de operación de actividades ilícitas los estados Aragua y Guárico.

Estas organizaciones delictivas tienen más de 200 sujetos que portan armas automáticas, cortas, largas, además de granadas tipo piñitas, que utilizan para cometer diversos delitos como: secuestro, robos de vehículos, extorsión, venta de drogas e incluso trata de blancas.

En Aragua opera una megabanda, identificada como “El Juvenal”, con las mismas actuaciones de “El Picure”. Es la segunda al mando, que tiene sus actividades delictivas en el sur de Aragua y Guárico con más de 20 miembros. Han tomado fuerza tanto en materia logística como en capacidad de fuego.

el niño guerrero

juvenal

Los hombres de “El Juvenal” portan armas de guerra como: AK-47, AR-15, granadas fragmentarias, entre otras. Con estas armas cometen sus fechorías, además las utilizan para azotar a los cuerpos policiales.

Otras megabandas conocidas son: “El Tren del Norte”, “Los Capracio”, “El Wilfredo”, “El Peñón”, “El Nelsito”, “La Peca”, “El Totó, “Los Orejones”. Asimismo se encuentra la banda de “El Tren de Aragua”. Esta organización, está fusionada por varias bandas dedicadas a diversos delitos.

Uno de sus líderes fue José Gabriel Álvarez Rojas (31), conocido como “El Chino Pedrera”, quien fue dado de baja en horas del mediodía del martes 23 de febrero. Esta megabanda obedece órdenes de un máximo líder quien es conocido como el “Niño Guerrero”. Según funcionarios, este grupo puso todos sus flancos para atacar a los funcionarios policiales y arremeter contra sus sedes.

Tren de Aragua

Siguiendo a los pranes

Las megabandas son asiduos seguidores de los pranes de centros penitenciarios del país, muchos de estos son cabecillas de estas bandas y les ordenan desde los calabozos.

Estas organizaciones criminales también tienen sus orígenes en las cárceles “gente que se conoció allí y que luego al salir se unieron y replicaron el esquema de ordenamiento que les permitía gobernar los centros penitenciarios”, informó en una oportunidad el abogado criminalista, Luis Izquiel.

EC