Macri gobierna sin anestesia

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febrero 07
/ 2016

Mauricio Macri ha apuntado a donde más le duele al kirchnerismo. Sus primeros 50 días como Presidente se movieron en torno a tres grandes polémicas: el levantamiento del control cambiario; la promulgación de decretos para designar jueces y modificar la ley de medios; y el despido masivo de trabajadores públicos simpatizantes con la anterior gestión. Medidas que ya le cargan su primer gran acierto como gobernante y sus primeros tropiezos. Y que han dejado en claro que quiere romper sin anestesia con el modelo político y económico que gobernó al país en los últimos 12 años.

Macri habló en algún momento de su campaña de eliminar gradualmente el “cepo” cambiario. Pero no tenía una semana en el poder cuando su equipo anunció que se levantaban todas las restricciones para la compra y venta de dólares en Argentina. Era un paso audaz al que muchos temían: el jefe de la patronal de bancos en el país, Jorge Britto, había alertado que el dólar podía dispararse y llegar a 20 pesos -una devaluación de más de 100%- si desaparecían los controles de un solo golpe. Pero el tiro resultó, al menos por ahora, certero y controlado.

El dólar se ubicaba esta semana en 13,5 pesos, una devaluación de 42% si se le compara con la que había sido la tasa oficial base, de 9,5 pesos. Pero está por debajo de lo que había marcado el dólar negro -conocido como “el blue”-, que en noviembre superó los 15 pesos por dólar. Las reservas internacionales comenzaron a subir y los economistas están contentos. “Macri alimenta las esperanzas de la renovación económica argentina”, titulaba la semana pasada el inglés Financial Times.

La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner activó el control en 2011. Por dos años no se permitió a los ahorristas comprar dólares, pero flexibilizaron la medida en 2014. La adquisición de divisas, sin embargo, seguía dependiendo de la discreción del Estado y regían distintas tasas parecidas a las del modelo venezolano. A pesar de todo, en estos cuatro años el valor del peso oficial se devaluó entre 100% y 230%, dependiendo del tipo de cambio.

La atención está puesta ahora en el ritmo de la inflación, que en los años de Cristina se convirtió en la segunda más alta de la región, solo detrás de la venezolana.

El gobierno de Macri suspendió momentáneamente la publicación del dato de la inflación oficial. Explicaron que los métodos para calcularla deben ser revisados porque, aseguran, arrojaban datos maquillados por la gestión kirchnerista para ocultar el estado real de la economía. Pero ya en los supermercados se siente la subida: consultoras privadas calcularon en 4% la inflación de diciembre y pronostican un 32% para el 2016. Macri ha dicho que necesitará dos años para lograr revertir la herencia recibida y lograr inflación de un dígito.

A PUNTA DE DECRETO
Mientras era aplaudido por su destreza económica, Macri tuvo su primer gran traspié político. Tenía cinco días como jefe de Estado, cuando anunció vía “Decreto de Necesidad y Urgencia” la designación de dos de los cinco jueces que integran la Corte Suprema de la Nación. Se valió de una facultad legal que, según su equipo, le permitía aprobar estos nombramientos durante el receso del Congreso de la República, que termina en marzo próximo.

El kirchnerismo puso el grito en el cielo. Y varios en las filas del macrismo se hicieron eco. Entre ellos Elisa Carrió, diputada líder de la coalición que llevó a Macri a la Casa Rosada, quien calificó la medida de “dudosa constitucionalidad”. “Macri terminó siendo el tercer presidente kirchnerista”, lanzó el diario argentino Perfil. Pisó “los límites de la legalidad y la constitucionalidad, mucho más que gobiernos anteriores”, agregó el medio. Tal fue la presión que Macri tuvo que dar su brazo a torcer: los jueces nunca fueron juramentados y el Ejecutivo ya ha activado las formalidades para que los nombramientos sean discutidos en el Congreso, en donde se verá obligado a formar alianzas.

Macri también modificó vía decreto la regulación de medios de comunicación y ahí sí se ha mantenido firme. El pasado 4 de enero fue publicada la decisión ejecutiva que modifica el corazón de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, un punto de honor del kirchnerismo al que las grandes corporaciones mediáticas acusaban de promover la censura.

La decisión de Macri elimina las restricciones sobre la venta de medios y otras medidas antimonopólicas. El mandatario había intervenido días antes con la policía la Afsca ­la versión argentina de la Conatel- y destituido a su director, Martín Sabbatella, ultra kirchnerista y uno de los pocos que se negó a renunciar al cargo luego de que Cristina dejara el poder. Por mandato de ley, a Sabbatella le correspondía seguir en el puesto hasta 2017.

Dos tribunales han declarado ilegal la intervención de la Afsca y las modificaciones a la ley de medios, pero el gobierno ha apelado y sigue sin acatar estos fallos. El kirchnerismo promete llevar la discusión a la Comisión Internacional de Derechos Humanos.

LA PURGA
En Argentina se le llama “ñoquis” a los empleados públicos contratados por favores políticos que cobran sin trabajar. Con esta idea como centro de su discurso, el nuevo gobierno comenzó una ola de despidos masivos de personal cercano a la militancia kirchnerista. El gobierno asegura que en los últimos tres años se registró un excepcional números de concursos, 50% más que en gestiones anteriores.

Ha anunciado que en los próximos meses será revisada una plantilla de casi 80 mil trabajadores, 25 mil de ellos incorporados solo en 2015. Ha prometido además que revisará caso por caso de manera exhaustiva para verificar si tales nombramientos cumplen con los requisitos de ley.

Pero en el Senado ganó la premura. La vicepresidenta de la República, Gabriela Michetti, anunció el despido de 2.035 empleados de esta cámara. Pero luego tuvo que emitir otra resolución reconociendo que varios de ellos habían sido contratados como parte de un programa de integración de personas con discapacidad y aclaró que ellos sí conservarían su trabajo. El otro gran caso de despidos es el del Centro Cultural Néstor Kirchner, inaugurado por la ex presidenta Cristina en honor a su fallecido esposo y ex mandatario. 600 contratos -80% del total de este entefueron anulados.

Los afectados denuncian persecución política. Laura L. trabaja en la oficina de un diputado kirchnerista y su contrato está en un grupo de 600 que está en evaluación.

“Nos quieren echar porque pensamos distinto y porque es una forma de presionar a lo interno del Congreso. Así estrenan ellos su política de ajuste”, cuenta la comunicadora de 30 años. A esta resistencia se suman la mayoría de los sindicatos del sector, que ya han organizado varias jornadas de protesta.

La luna de miel, sin embargo, sigue intacta. Un sondeo de la firma Poliarquía, publicada en medios locales la semana pasada, le otorga a Macri un 70% de aprobación tras este primer polémico mes.

Pero lo que viene promete ser igual de movido, sobre todo por un ingrediente que había faltado hasta ahora: según la prensa argentina, la ex presidenta Cristina volverá al ruedo en febrero como dirigente de una nueva fundación y romperá el silencio tras su despedida el 9 de diciembre pasado.

TC