Los misteriosos y constantes viajes a Miami de temido juez chavista

A- A A+
marzo 31
/ 2016

El magistrado venezolano Maikel Moreno, quien está siendo investigado en Estados Unidos por presunto fraude de inmigración, parece haber sentido gran predilección por Miami, a donde viajó decenas de veces hasta que fue nombrado como presidente de la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia.

Moreno, considerado como elemento clave del aparato represor del régimen de Nicolás Maduro, viajó al sur de Florida en al menos 32 ocasiones entre inicios del 2012 y finales del 2014, codeándose por semanas enteras con el exilio venezolano, según muestran documentos obtenidos por el Nuevo Herald.

Punta Cana remplazó a Miami como lugar predilecto del magistrado una vez que se sumó al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Moreno ha viajado a República Dominicana más de una docena de veces en el último año.

Las autoridades estadounidenses actualmente investigan la posibilidad de que Moreno haya cometido fraude migratorio. El presidente de la Sala Penal -un ex policía que terminó siendo magistrado pese a verse involucrado en dos asesinatos- se casó en abril del 2012 en Coral Gables con una mujer cubanoamericana nueve años mayor que él.

“El caso ha sido referido a Homeland Security y está bajo investigación”, dijo Tobías Roche, un investigador privado y ex agente retirado del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (U.S. Marshals) y de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) que sigue de cerca la presencia de chavistas en el sur de Florida.

“El estuvo viajando con mucha frecuencia al sur de Florida. Por lo visto, realmente le gustaba nuestra ciudad”, agregó.

Moreno, de 50 años, realizó el grueso de los viajes en el 2014, año en que se divorció de la residente de Miami para casarse con Debora Menicucci, una modelo y reina de belleza venezolana de 26 años.

Según los documentos obtenidos, Moreno pasó en Miami el equivalente de 20 semanas tras realizar 14 viajes, disfrutando de la ciudad por períodos de un promedio de 10 días en cada una de sus estadías.

Miami y Fort Lauderdale fueron los destinos en más del 90 por ciento de los viajes durante el período analizado, pero Moreno aterrizó ocasionalmente en México, Italia, Panamá, Aruba y República Dominicana.

El magistrado dejó de viajar al sur de Florida a partir de noviembre del 2014, un mes antes de que ingresara al TSJ. Pero siguió mostrando afición por los viajes, y aterrizó en más de 15 ocasiones en República Dominicana entre febrero del 2015 y febrero del 2016.

Los recurrentes viajes a Miami, ciudad considerada por el chavismo como la capital del mal y del capitalismo rancio, contrastan con la función ejercida por Moreno desde la Sala Penal como ejecutor de la represión del régimen bolivariano.

Según ONGs que velan por los derechos humanos en Venezuela, Moreno ha utilizado su cargo dentro de la máxima corte del país para castigar a los dirigentes opositores con cargos delictivos fabricados artificialmente e imponiendo sentencias exageradamente altas.

“El es un soldado político del PSUV (gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela)”, dijo el abogado y asesor en materia de seguridad Helly Angel, en la ciudad de Weston. “Ellos han convertido a la justicia en una herramienta de castigo y de represión”.

De asesino a magistrado

El que Moreno se haya convertido en la máxima autoridad en materia penal en Venezuela es una insólita historia que muestra el poco interés del régimen bolivariano por respetar las leyes y las normas constitucionales.

Moreno, quien fue agente en los años ochenta de la entonces policía secreta Disip, fue arrestado en 1987 por el homicidio de un joven en Ciudad Bolívar.

Él, y otros dos funcionarios purgaron prisión, pero lograron salir en libertad. Moreno posteriormente se desempeñó como escolta presidencial y volvió a ser acusado de asesinato, como resultado de un tiroteo ocurrido en el centro de Caracas.

Moreno regresó a prisión en 1989, pero obtuvo un beneficio procesal y salió nuevamente en libertad. Semanas después de su liberación obtuvo un cargo como secretario de un juzgado en Caracas, estudió Derecho y obtuvo el título de abogado.

Posteriormente fue nombrado juez, pero se vio inmiscuido en un escándalo de corrupción y fue destituido por ordenes del fallecido presidente Hugo Chávez.

Moreno, sin embargo, tenía sus amigos dentro de las filas del chavismo y fue nombrado diplomático durante los años en que Maduro ocupaba la cancillería.

Tras la muerte de Chávez, Moreno ingresó al TSJ.

 

 

ENH