Liberan a “bachaqueros” que estaban presos en El Marite

A- A A+
abril 08
/ 2016

Salieron cabizbajos. No se atrevieron a levantar la mirada hasta que atravesaron al grupo de militares. Al ver a sus familiares, Luis Rodríguez y Luis Barboza extendieron los brazos y corrieron. Al tenerlos en frente, la única anciana del grupo se arrodilló. Entre los dos la levantaron, la cargaron y la estrujaron por unos minutos. Ellos, ambos detenidos por contrabando de alimentos, fueron los primeros de al menos 10 “bachaqueros” que recobraron su libertad ayer durante el desalojo del retén El Marite.

La familia se perdió entre la muchedumbre. En la distancia, solo se alcanzaba a oír sus risas. Las inmediaciones del Centro de Arrestos y Detenciones Preventivas “parecía una feria”. Los parientes durmieron en la calle. Esperaban respuestas, unos las listas de hacia dónde se llevaron o trasladarían a sus presos y otros tenían la esperanza que los liberaran.

Tras 10 meses y 17 días en los calabozos, Yolenis de la Rosa, volvió a la calle. La detuvieron por contrabando de medicinas en la frontera, sus primeros 300 días los pasó en un comando en el municipio Guajira y hace dos semanas llegó al retén. Su estadía fue corta, pero de eso no quería hablar.

“Nos reunieron ayer -miércoles- y nos dijeron que nos otorgarían libertades a unos. En la tarde llegaron y revisaron los expedientes. Acomodé lo que pude y salí”. De la Rosa acotó que le sorprendió que la nombraran en el grupo. “No sabíamos quiénes quedarían libres”.

Para las 7.00 de la noche se contaban 10 libertades condicionales. Del muro grisáceo, salió Oaima, quien con sus brazos apretaba a su cuerpo un tobo blanco y un poodel. Abandonaba el penal junto a su mascota luego de dos años de encierro.

Poco a poco

Desde el miércoles en la mañana nadie se mueve de la calle 108A. Quieren despedirse de sus presos, a quienes no ven desde el domingo 27 de marzo. Un día después hubo un enfrentamiento entre policías y reclusos y suspendieron la visita. Esperaron a la ministra Iris Varela para que restablecieran el beneficio, pero ella decidió enviarlos a los penales de Barinas, Táchira, Lara, Falcón, Carabobo, Trujillo y Aragua. Desde el miércoles hasta hoy, se contabilizan unos mil traslados. Hasta ahora ningún pabellón está vacío.

Andrea Machado amaneció frente al retén y detalló que se quedaron “como 500 personas y los militares ni se fueron”.

Diecisiete buses rojos Yutong, tres buscamas de dos pisos y seis microbuses con aire acondicionado amanecieron frente a El Marite. A las 9.00 de la mañana reiniciaron los traslados. A la salida de cada unidad, los presentes lloraban, gritaban, pedían libertad o simplemente miraban cómo los buses se alejaban.

El Búnker, el pabellón A y B son las áreas más desalojadas. Se espera que hoy el resto de los internos acepte el traslado, escoja una cárcel y se monte pacíficamente a un autobús. Las únicas que se quedarán en la región son las reclusas embarazadas. La Gobernación les ubicará un lugar y se responsabilizará por ellas. Según Nathaly Davalillo, representante de Derechos Humanos de Funddeboihn, en el penal habían seis.

Las horas pasaban y el sol obligaba a los parientes a resguardarse bajo los árboles. Otros miraban a los techos y hablaban por teléfono con presos que, con libertad, usan celulares desde adentro. “Te amo, papi, aquí estoy con tu madre”, gritaba una mujer a un celular mientras que hacía señas a su pareja en el techo. Otras les suplicaban que rompieran el celular apenas llegaran a su celda.

Entre calor, llanto y desinformación terminó el segundo día de traslados. A las 10.00 de la noche suspendieron los viajes y hoy se espera terminarlos.

Los Soto se encuentran en Tocorón

Según una lista de trasladados que dio la Guardia Nacional a los familiares, frente al retén El Marite, a Harold José Soto Nava, hermano de Edwin Soto, expram de la extinta Cárcel modelo de Maracaibo, Sabaneta, lo trasladaron hasta la penitenciaría Tocorón, en Aragua.

Un familiar leía el listado, y entre esos lo nombró. Al cabo aseguró que la lista tenía 171 detenidos trasladados a ese centro. Mientras que en otros listados, 132 habían sido remitidos al penal de Coro, en Falcón, y 68 para Trujillo. Otros serán ubicados en Barinas y Táchira.

“Es un alivio”

Un vecino, que no tiene parientes presos, expresó que para todos los que por esa zona hacen vida, “es un alivio” que ellos sean trasladados. Explicó que más que tenerlos lejos, dentro de El Marite están sufriendo.

Por seguridad no se identificó, cuenta que ir a visitar a un familiar es un calvario, salir es una humillación con tantos chequeos y que las condiciones en las que está El Marite no son las “óptimas para albergar a tantos”.

LV