Lea el polémico artículo de UN sobre las colas en Venezuela

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febrero 10
/ 2016

Sumida en una profunda crisis política, social y económica, Venezuela ha vista numerosos cambios en su estilo y calidad de vida. Desabastecimiento de productos básicos, control de precios, una inseguridad galopante, colas hasta de seis horas para adquirir insumos… la lista es larga.

Sobre las colas, el diario Últimas Noticias publicó un artículo donde plantea cómo hacerlas “sin amargarse”, y es que son seis horas laborables invertidas -muchas veces bajo el sol- en las que en algunos casos solo se pueden adquirir dos o tres productos escasos.

Ya lo había dicho la excandidata a diputada Jacqueline Faría: “Vamos a disfrutar de esta cola sabrosa para el vivir viviendo”.

Incluso, lo dijo el presidente Nicolás Maduro hace un par de años: “Yo hacía mercado, además, es muy divertido”.

Estos comentarios causaron escozor en los ciudadanos, ávidos de soluciones a la crisis.

Ahora el diario UN le aconseja a los venezolanos: “Por amor, respeto y consideración hacia nosotros mismos y los demás, la actitud más sana y sabia sería la aceptación, la paciencia y la tolerancia, en general, fluir con la situación”.

A continuación el artículo completo:

Cómo hacer colas sin amargarse la vida

Es indiscutible que todos preferimos no hacer cola para poder adquirir cualquier producto. También deseamos que el tiempo consumido en trámites por servicios (bancos, electricidad, teléfono, otros), bien sea en instituciones públicas como privadas, se hiciera a la mayor prontitud y celeridad. Lamentablemente, la vida no fue hecha para complacer y satisfacer todos nuestros gustos, deseos o preferencias, por muy justificados y legítimos que sean.

Sea cual sea la razón, el motivo o la causa de tales inconvenientes, igual hay que hacerle frente porque tenemos que comprar, adquirir, pagar o cumplir con dicho trámite o responsabilidad, no hay de otra.

La negatividad generada por el rechazo y la lucha contra lo que es, nos causa mayor malestar y desdicha.

Cuando nos entregamos al juicio, a la crítica, al rechazo o la queja, esas situaciones se convierten en experiencias mucho más desagradables y pesadas de lo que debería. Terminamos amargados, malhumorados y cargados de negatividad. Peor aún, les amargamos la vida a los que nos rodean o a cualquiera que se nos atraviesa.

Por amor, respeto y consideración hacia nosotros mismos y los demás, la actitud más sana y sabia sería la aceptación, la paciencia y la tolerancia, en general, fluir con la situación.

Eso no implica que sea malo desear que las circunstancias fueran otras o que no tenemos derecho a exigir o buscar mejoras en nuestra calidad vida, pero, la negatividad generada por el rechazo y la lucha contra lo que es, nos causa mayor malestar y desdicha.

He visto en otros y experimentado en mí, cómo hay formas y maneras de afrontar las colas de una manera más equilibrada y armónica.

Poner en práctica el buen humor, la camaradería, la conversación amena y gratificante con el que está al lado, delante o detrás de ti, la lectura, llevar paraguas y líquidos para el sol y apagar la sed, comerse un refrigerio, la respiración consciente, meditación, oración, afirmaciones, visualización creativa y cualquier práctica o actitud que nos genere bienestar, armonía o equilibrio son las claves para sobrellevar ese tipo de situaciones sin que ellas atenten contra nuestra salud física, mental y emocional.

Para aquellos adeptos o seguidores de cualquier religión, práctica espiritual o filosofía, es un maravilloso momento para ponerse a prueba y ver cuánto han avanzado en su estado de conciencia y espiritualidad.

SM