La última ridiculez ; Por César Miguel Rondón

A- A A+
abril 14
/ 2016

En nuestro foro de ayer se asomó la humillación como un elemento por el cual el régimen somete y burla al ciudadano común. Muchas de las noticias que uno lee provenientes del gobierno son humillantes, porque el cinismo también es una manera de humillar. Leo en Últimas Noticias: “Han entregado como arroz medicinas de alto costo”. Esto es una burla. Un titular como este humilla a las personas que van buscando, solicitando desesperadamente medicinas de aquí para allá y de allá para acá. Y más aún cuando tenemos, por ejemplo, situaciones como esta. El Nacional: “Tribunal negó solicitud de protección a niños sin medicinas. El Juez Oswaldo Tenorio declaró sin lugar amparo de Cecodap. El Juzgado Superior Tercero de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes del Área Metropolitana de Caracas rechazó la petición que había sido fundamentada en 21 casos publicados en los medios de comunicación”.

La situación de la magistratura venezolana peor no puede ser. Son jueces serviles, obsecuentes, que andan con la cabeza gacha obedeciendo sin chistar las órdenes del régimen. ¿Cómo se explica que, en medio de la crisis nacional que estamos viviendo, un juez declare sin lugar el amparo para proteger a los niños sin medicinas? Obviamente este juez funciona bajo ese mismo criterio humillante del titular de Últimas Noticias: ¡Medicinas como arroz! (Arroz tampoco hay, señores).

¿Y el presidente de la república se ocupa de esto? No. Para nada. A él no le interesa nada de esto. Ayer montó algo que definió como el Congreso de la Patria, en el Poliedro de Caracas. ¿Allí habló de los problemas del país? No. Allí habló de algo tan vaporoso, absurdo y ridículo como la supuesta amenaza que se cierne sobre nuestro país frente a la eventual invasión de los Estados Unidos. Es casi Fidel en la víspera de Bahía de Cochinos. “Alerta máxima frente amenaza golpista pidió Maduro al Congreso de la Patria. La conspiración viene de Estados Unidos”, leo en El Correo del Orinoco. Últimas Noticias: “Ojo pelao ante las amenazas. Maduro ordenó al Estado Mayor Conjunto y a la Fuerza Armada actualizar los planes de defensa”.

Esto, en primer lugar, por el muy duro editorial de ayer del Washington Post. Pero hoy se publica algo todavía más fuerte. El Nacionalreseña en su primera página el informe sobre los Derechos Humanos del Departamento de Estado de los Estados Unidos, dice: “En Venezuela hay casos de tortura, corrupción rampante e impunidad. El ejecutivo manipula los órganos electorales y judiciales para perseguir a la oposición (…) Dos de los métodos de torturas más comunes son: la negación de la asistencia médica y el aislamiento de los presos”. Y hay mención para el caso contra El Nacional, Tal Cual y La Patilla, que, como recordarán, es un caso que tiene nombre y apellido: es una causa personal de Diosdado Cabello. El Universal, siguiendo la tónica de los otros diarios, publica en primera: “El presidente ordena actualizar los planes de defensa. Repudió las amenazas que se hacen desde Washington contra y Venezuela y llamó a la unidad cívico militar”

¿Es posible leer esto sin cierta sonrisa de sorna? Con los compañeros, antes de abrir los micrófonos, comentábamos que esta es también una manera de burlarse de los venezolanos. ¡Aja! ¡Nos van a invadir los gringos y nosotros los vamos a repeler con nuestras armas! Comentaba Luis Carlos Díaz que todo depende del día del ataque, porque si nos invaden el viernes, el día viernes no se trabaja. ¡Que broma! ¿Y si lo hacen el jueves por la tarde? Igual, tampoco estamos trabajando el jueves por la tarde. El gobierno no puede seguir burlándose de los venezolanos. El gobierno no puede seguir humillándonos de esta manera.

El Diario 2001 informa: “A consulta pública la Ley para dotación de medicinas”. El diputado Olivares -que es médico- “confirmó que la Comisión Legislativa aprobó por unanimidad el cronograma para oír a todos los sectores vinculados al tema. Instrumento que servirá para canalizar la ayuda de los organismos internacionales”. Porque sí necesitamos esa ayuda humanitaria que ha de venir del exterior.

Mientras, vergüenza ha de sentir el juez Oswaldo Tenorio. Los niños, señor juez, sí necesitan medicinas.