La sorprendente amenaza que le hizo un narco mexicano a ministro uruguayo

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junio 02
/ 2016

Gerardo González Valencia, integrante del cártel de Los Cuinis, detenido en el país sudamericano, advirtió a Eduardo Bonomi a través de un comunicado

Eduardo Bonomi, ministro del Interior de Uruguay, fue amenazado de muerte por el narcotraficante mexicano Gerardo González Valencia, quien cumple prisión preventiva en una cárcel uruguaya por presunto lavado de activos.

En un control de rutina en la celda del miembro del cártel de Los Cuinis, los guardias encontraron condimentos culinarios y al indagar sobre el origen de estos productos, el reo denunció haber sido torturado, publicó este jueves el diario local Búsqueda.

“Me tuvieron desnudo con temperaturas bajo cero. Si el ministro del Interior (Eduardo) Bonomi sigue mandando a sus guardias a torturarme, que busque el puente más alto del Uruguay, donde lo voy a colgar”, señala el acta firmada por González Valencia.

A partir de esta amenaza, el Ministerio del Interior presentó una denuncia penal y asignó una escolta de seguridad permanente para Bonomi. Consultadas por la agencia EFE, fuentes de la Secretaría de Estado prefirieron no realizar comentarios o aclaraciones sobre este episodio.

El narcotraficante realizaba lavado de activos provenientes del narcotráfico mediante operaciones inmobiliarias en la ciudad de Punta del Este, por lo que permanece en prisión preventiva desde finales de abril.

Los negocios fueron realizados a través de una sociedad anónima vinculada al estudio panameño Mossack Fonseca, cuya actividad dio origen al episodio conocido como Papeles de Panamá, y por el caso hay otros cinco procesados además de González Valencia.

La Justicia de los Estados Unidos pidió la extradición del narcotraficante, aunque para que Uruguay lo envíe a ese país debe existir primero una sentencia y un cumplimiento de la pena, aunque con base en convenios internacionales suscriptos por ambos países, este último requerimiento se puede trasladar al país norteamericano, según el procurador general de Uruguay, Jorge Díaz.

Fuentes del caso consultadas por Búsqueda afirmaron que esta posibilidad cuenta con el consentimiento del encarcelado, que es necesario para que pueda descontar su pena fuera de Uruguay, ya que le permitiría una mayor cercanía con su familia.

También existe preocupación de que la presencia del narco en una cárcel uruguaya pueda extender la aplicación de técnicas criminales entre los presos uruguayos, por lo que desde el gobierno existe supuestamente el beneplácito para que este mecanismo legal se active.

IB