¡Hecho en Socialismo! Corrupción deja sin medicinas a los enfermos venezolanos

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febrero 09
/ 2016

Más que un mal que no tiene remedio, la corrupción se ha convertido en la peor enfermedad que está dejando sin medicamentos a los venezolanos. Aunque el Gobierno del presidente Nicolás Maduro se niega aceptar la situación, la mayoría opositora de la Asamblea Nacional (AN) declaró el 26 de enero que Venezuela padece una “crisis humanitaria de salud” que, entre otras cosas, se evidencia en la escasez de medicinas para tratar enfermedades crónicas o atender los brotes de epidemias como dengue y virus Zika.

El diputado José Manuel Olivares (PJ-Vargas), presidente de la subcomisión de Salud de la AN, señala que de los 150 medicamentos reconocidos como esenciales por la Organización Mundial de la Salud (OMS), 65% no se consigue ya en el país.

Rómulo Pisani, presidente de la Cámara Venezolana de Droguerías (Cavedro), describe un escenario más dramático: “La escasez por principio activo asciende a 85%. Es decir, que la persona no consigue el medicamento que busca, ni uno similar, ni el genérico. En Venezuela se comercializan 1.500 moléculas y cada una de ellas puede tener distintas presentaciones. Pues bien, de ese total solo hay en la calle unas 150”.

¿Por qué fallan las medicinas en Venezuela? Pisani responde que “el foco del problema es la deuda con los proveedores”, que según sus cálculos supera los $6.000 millones. La situación se agrava por la caída de los ingresos petroleros y los controles propios del modelo socialista, que impone una regulación de precios ajena a la realidad del mercado y atenta contra la sostenibilidad del sector, añade el representante de Cavedro.

Ahora, viene la segunda interrogante. ¿Por qué el Gobierno de Maduro no ha entregado los dólares para cancelar los compromisos con los laboratorios?

En marzo de 2015, el entonces vicepresidente Jorge Arreaza compareció ante la AN y declaró que en 15 años la revolución chavista administró 1 billón 182 mil millones de dólares. De ese monto, aseguró el funcionario, $717.000 millones se destinaron a inversión social.

Dólares perdidos

El portavoz de la Federación Farmacéutica Venezolana (Fefarven), Freddy Ceballos, observa que esta crisis ha sido provocada por una mezcla de ineficiencia y corrupción. Para argumentar su posición, Ceballos recuerda que recientemente los exministros Jorge Giordani y Héctor Navarro, estrechos colaboradores del difunto presidente Hugo Chávez, denunciaron que más de 300.000 millones de dólares habrían sido malversados durante la vigencia del control de cambio.

El dirigente de Fefarven recuerda que en marzo de 2014 el diario El Nacional reveló que el Servicio de Elaboraciones Farmacéuticas (Sefar) del Ministerio de Salud dejó que se perdieran o vencieran cerca de 50 mil kilos de medicamentos, la mayoría proveniente del convenio suscrito entre Cuba y Venezuela. De hecho, la Contraloría General de la República ha recogido desde 2012 en sus informes las irregularidades en el intercambio que mantienen Caracas y La Habana.

El exministro de Salud, Carlos Walter, advierte que “el problema del financiamiento es determinante, pero no podemos dejar a un lado la corrupción existente”. Walter subraya que “el Estado es el que compra los medicamentos, a los precios más elevados y sin control alguno”. En particular, menciona “el fraude de las compras hechas a Cuba, reconocido por la Contraloría General”.

La decana de la Facultad de Farmacia de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Margarita Salazar-Bookaman, cuestiona a los entes públicos que no están cumpliendo con su labor. El Sefar ha reducido su producción de medicamentos y la estatal Quimbiotec –que elabora derivados sanguíneos- está paralizada desde agosto de 2015.

La bancada del Gobierno propuso en la AN exigir a las universidades que produzcan medicinas. La profesora Salazar-Bookaman se mostró dispuesta a trabajar en ese sentido, pero aclaró: “nuestro presupuesto es de 122 mil bolívares por mes desde hace ocho años. Las universidades no tienen la solución inmediata”.

Grave peligro

La ministra de Salud, Luisana Melo, descartó que exista escasez de insumos y prefirió hablar del “uso no racional” de los medicamentos que habría en el país. “Los venezolanos somos los que consumimos en el mundo el mayor número de medicamentos per cápita”, indicó de acuerdo con distintos medios de comunicación.

Pisani contesta: “el promedio de consumo de Venezuela es propio de un país sano. La gente compra las medicinas para su tratamiento completo. En Venezuela era de 24 unidades por habitante, mientras que en América Latina es de 15. Ya nosotros caímos hasta 19 y pronto estaremos por debajo del promedio regional. La escasez es por mal manejo económico”.

Francisco Valencia, vocero de la Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y la Vida, ha solicitado la intervención de Naciones Unidas para solventar la crisis. “Antes recorrías 5 o 6 farmacias y conseguías medicamentos, ahora no encuentras nada”, comenta Valencia, preocupado por cómo el país enfrentará el brote de zika en estas condiciones.

En su exposición ante la AN, el diputado Olivares precisó que el Gobierno invierte en salud el equivalente a 4,3% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que en países como Bolivia, Ecuador, Argentina y Colombia ese presupuesto se ubica entre 6% y 9% del PIB. Recordó las fallas en los servicios de radioterapia y quimioterapia, criticó que una persona con cáncer pase entre 8 meses y un año para ser atendida en la red pública, y recalcó que el régimen chavista no ha construido 15 hospitales que prometió, pese a contar con los recursos aprobados para ese fin.

“Hoy mueren venezolanos por falta de medicinas”, sentenció el legislador de Primero Justicia.

En la sesión parlamentaria que concluyó con la declaración de “crisis humanitaria de salud”, intervino Rchard Medina, padre de Ricardo Andrés Medina, niño de 3 años que falleció por cáncer de pulmón el 14 de diciembre de 2015. El testimonio del señor Medina dejó a la Cámara en silencio: “solicitamos medicamentos y el medicamento nunca llegó a tiempo para prorrogar la vida de mi hijo. Estoy aquí como venezolano, solicitándole y rogándole que dejen de politizar la salud, que se olviden de partidos políticos, porque mi hijo nunca eligió a nadie, no tuvo la oportunidad por falta de un medicamento”.

EE