¡Gracias a la Revolución Chavista! Justicia por cuenta propia se apodera de las calles

A- A A+
abril 16
/ 2016

Un hombre joven está tirado en la calle, mientras otro está sobre él dándole puñetazos y patadas y a su alrededor una docena más, entre ellas varias mujeres, presencian el hecho sin impedirlo. Por el contrario la mayoría alientan la golpiza gritando: “Hay que joderlo, para que deje de robar y malandros (delincuentes como él) aprendan que la gente se cansó de ellos”.

El hecho, ocurrido a principios de año en la céntrica Plaza Caracas, a escasos metros del Palacio presidencial de Miraflores; de los tribunales penales de la capital, del Consejo Nacional Electoral (CNE) y de la Asamblea Nacional, ocurrió a plena luz del día e incluso quedó registrado en video y se puede ver en Youtube.com, pero no es el único. En lo que va del año se han registrado 26 linchamientos contra presuntos criminales por parte de pobladas en la capital y muchos de ellos han sido fotografiados o grabados y circulan libremente por Internet.

Para la directora del Comité de Familiares de Víctimas de los sucesos de 1989 (Cofavic), Liliana Ortega; el criminólogo Fermín Mármol García y el exjuez Jesús Ollarves estos hechos tienen un responsable: La impunidad reinante en el país.

“Esta expresión de violencia se debe a la desaparición del Estado”, afirmó la activista de Derechos Humanos, quien agregó: “La gente toma la justicia por sus propias manos porque no siente que haya respuesta de parte de las autoridades. Cuando le preguntas a quienes han participado en linchamientos o a los que los han presenciado sin hacer nada el por qué te dicen: Porque cuando la policía detiene a los delincuentes a los dos días están libres o porque los fiscales y jueces no investigan ni castigan a nadie”.

Sociedad primitiva

Mármol García, por su parte, no dudó en aseverar que esta situación revela el “grado de primitivismo al que ha retrocedido la sociedad venezolana” bajo la Revolución chavista, la cual incapaz de atacar el problema de la criminalidad de manera correcta y eficiente a través de las instancias especializadas (policías, Fiscalía y tribunales) abre las puertas a “válvulas de escape” como esta. En la misma dirección se pronunció Ollarves, quien dijo: “La gente busca, de manera desproporcionada, la justicia que el Estado le niega”.

En Venezuela de cada 100 denuncias de delitos comunes que recibe el Ministerio Público, apenas 6% terminan llegando a manos de un juez, según las cifras que ese organismo ha publicado en los últimos años.

Víctimas y victimarios

Los linchamientos no son una práctica desconocida en Venezuela recordó Mármol García, quien no obstante expresó su alarma por el cariz que han tenido los ocurridos en estos meses.

“A finales del siglo XX se produjeron muchos casos de linchamientos, pero eran frente a delitos gravísimos. Antes una comunidad linchaba a una persona acusada de violar a un niño o un anciano, por ejemplo, pero ahora se están produciendo por cualquier delito, lo cual revela el nivel de debilidad institucional que hay en Venezuela y el hartazgo que tienen sectores de la sociedad frente a la impunidad”, afirmó el criminólogo.

En similares términos se pronunció la directora de Cofavic, la cual tras advertir que “la justicia no puede ser privatizada jamás, porque se comienza castigando a presuntos delincuentes y luego se pasa a venganzas personales”, recordó que “la historia de América Latina está plagada de ejemplos terribles de lo que puede ocurrir cuando el Estado renuncia al monopolio de la justicia y la fuerza. Allí están los paramilitares de Colombia o Los Ronderos de Perú”.

“Cuando se lincha a supuesto criminal lo conviertes a una víctima y conviertes a 20 víctimas en delincuentes”, agregó la activista.

Tras alertar que quienes participan en una acción de esta naturaleza podrían estar incursos delitos como homicidio, en intento de homicidio o lesiones graves, el exjuez Ollarves denunció que en el país se podrían estar gestando organizaciones similares a las mencionadas por la directora de Cofavic.

“En sectores del este de Caracas los vecinos se están organizando en autodefensas comunitarias para responder al crimen, para lo cual tienen pitos, establecen jornadas de vigilancia y al enterarse de un delito reaccionan”, dijo, al tiempo que agregó: “La anomia del Estado está convirtiendo en delincuentes a sectores de la población que temen a la acción de la delincuencia”.

Reacción tardía

Pese a que tienen contabilizadas 20 víctimas por linchamientos y 27 heridos en lo que va de 2016, apenas esta semana las autoridades reaccionaron. “Es al Estado a quien le corresponde enjuiciar no a los particulares. Yo rechazo estas acciones”, declaró la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, quien anunció que su despacho investiga los sucesos y prometió castiga a los responsables.

¿Qué provocó el pronunciamiento? La noticia de que uno de los últimos linchados Roberto José Fuentes no era un atracador, un violador, un secuestrador, ni mucho menos un asesino, sino un chef que por ayudar a una persona que había sido asaltada fue golpeada y quemada viva, luego de que los verdaderos delincuentes lo señalaran a él como el responsable del crimen.

Por último, Ortega hizo un llamado a reinstitucionalizar al país, afirmando: “La violencia no se combate con más violencia, sino con justicia, combatiendo la impunidad y por supuesto atacando las desigualdades sociales”.

DLA