Evalúan prohibir los billetes preferidos de los criminales

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febrero 29
/ 2016

Si alguna vez ha ido como turista a Estados Unidos, tal vez haya tenido una experiencia común a muchos visitantes.

A la hora de pagar una cuenta en un almacén o un hotel, uno saca un billete de US$100, comprado a un amigo o en una casa de cambio de confianza en las calles de cualquier ciudad latinoamericana.
Lo que sigue… un silencio incómodo. El empleado del hotel o del almacén mira los billetes y al dueño con desconfianza.

Lo examina con especial ciudado. Y si todo va bien, finalmente se resigna a aceptarlo.

Y es que los de US$100, favoritos de turistas, son también frecuente instrumento de falsificadores, lavadores de dinero y otras variedades de criminales.

Por eso muchos en Estados Unidos quieren suprimir ese billete.

Y no es el único billete cuestionado entre las grandes divisas.

En el Viejo Continente, el Banco Central Europeo discute si suprime la denominación de 500 euros, un billete con tan mala fama que algunos se refieren a él como el “Bin Laden”.

Hace un par de semanas, el BCE dijo que estaba considerando la medida, que se aplicaría gradualmente.

El 15 de febrero, su presidente, Mario Draghi, dijo que había “un creciente consenso en la opinión pública mundial” que esos billetes estaban asociados con la criminalidad.

Cuestión de peso

Y no es un descubrimiento nuevo. Ya en 2010, un informe de la agencia británica contra el crimen organizado (SOCA, en inglés), le decía a la BBC que el billete de 500 euros estaba en el corazón del lavado del dinero en esa nación.

La razón, es mucho más fácil mover dinero en efectivo en esa denominación. Ellos analizaban que si una pandilla criminal quería trasladar un millón de libras esterlinas en efectivo, en billetes de 20 libras requeriría 50 bolsas de un kilogramo.

En cambio, si el dinero se cambiaba a billetes de 500 euros, apenas necesitarían dos bolsas de 1 kg cada una.

El en ese entonces subdirector de SOCA, Ian Cruxton, le decía a la BBC que 90% de esos billetes en Reino Unido eran usados para actividades criminales.

Bin Laden y Franklin

Pero no todo el mundo está de acuerdo con la desaparición de los “Bin Laden”.

Por ejemplo, Jens Weidmann, presidente del influyente Bundesbank (el banco central alemán), se opone radicalmente a la medida, pues podría debilitar la confianza ciudadana en esa divisa.

En una conferencia de prensa el miércoles pasado, aseguró que “si le decimos a los ciudadanos que algunos de los billetes que tienen van a dejar de ser válidos, eso tendría un impacto sobre la confianza”.

En Estados Unidos, por su parte, la lucha es contra la denominación de US$100 y el billete con la impronta estampada de Benjamin Franklin tiene enemigos de peso.

Esta semana, el exsecretario del Tesoro Lawrence Summers dijo en un editorial que le había llegado la hora a ese billete.
Summers pide un acuerdo internacional en el que Estados Unidos se comprometa a dejar de producirlo a cambio de un compromiso europeo similar con el de 500 euros.

Otros billetes, como el de 50 libras esterlinas y el de 1.000 francos suizos, también correrían la misma suerte.

Billetes omnipresentes

Un reciente estudio sobre el tema del experto de Harvard Peter Sands ofrece un argumento conocido sobre la facilidad que el “Benjamin Franklin” de US$100 le ofrece a las personas que quieren transportar grandes cantidades de dinero en efectivo por razones ilícitas.

US$1 millón en billetes de esa denominación caben holgadamente en un maletín ejecutivo normal. Mientras que la misma cantidad en billetes de US$20 requiere de más de tres de esas piezas de equipaje.

Entonces, ¿es hora de deshacerse de los billetes de US$100?

No parece que vaya a desaparecer en el corto plazo. En primer lugar, hay un volumen descomunal en circulación.

A finales de 2015, la Reserva Federal reportaba 10.800 millones de billetes de US$100 en las calles de todo el mundo. Esto frente a los 11.400 millones de billetes de un dólar.

Y por supuesto, cualquier medida que cuestione de alguna manera, por pequeña que sea, la validez de la divisa más poderosa del mundo, será objeto de profunda discusión en Estados Unidos.

Como lo será sin duda la discusión paralela del euro en el Viejo Continente.

De modo que el “Benjamin Franklin” y el “Bin Laden” no están al borde de la desaparición total todavía.

Pero su futuro no se ve tan claro.

 

BBC