Lo que debes hacer todas las mañana para prevenir el cáncer

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junio 27
/ 2016

Estadísticamente, es casi imposible estar leyendo estas líneas y no tener un familiar o amigo que haya padecido un cáncer (si no lo hemos tenido ya nosotros mismos). Según la Sociedad Española de Oncología Médica, el riesgo de presentar cáncer antes de los 75 años en España es del 25,1% y el de fallecer debido a uno, del 10,2%. Son cifras que asustan, pero hay dos cosas que debemos tener muy claras: el cáncer se puede prevenir y, si no se sortea, tenemos las herramientas para verlo y tratarlo a tiempo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mitad de las muertes por cáncer se podrían evitar siguiendo hábitos de vida saludables mucho más sencillos de lo que imaginas. De hecho, es probable que unos cuantos de ellos ya los estés haciendo, y ni siquiera te hayas dado cuenta.

Café

Es tu combustible para arrancar por las mañanas y prácticamente no se te puede considerar persona hasta que no te tomas una taza. ¿Y si además de espabilarte estuviese cuidando de tu salud? Probablemente no tenías ni idea, pero el café que tomas cada día te protege contra el cáncer de intestino.

Así lo ha asegurado una reciente investigación de la Universidad del Sur de California según la cual las personas que consumen regularmente café normal o descafeinado son un 26% menos propensas a desarrollar cáncer colorrectal, uno de los más comunes entre la población, que quienes no lo toman nunca. Y no hace falta beber litros para estar espídico y saludable. Los investigadores encontraron que con una o dos tazas al día el porcentaje de riesgo se reduce en un 22%, aunque las posibilidades de ser diagnosticado disminuían aún más en aquellas personas que tomaban dos raciones y media: hasta un 54% menos de probabilidades de tener cáncer de cólon.

Por cada 5% más de calorías procedentes del aceite de oliva se reduce en un 28% el riesgo de padecer un tumor mamario

Aunque lo primero que estés pensando es que la cafeína es la responsable de este poder preventivo, lo cierto es que realmente son las melanoidinas, compuestos que se forman durante el proceso de tueste del café, las responsables de cuidar de nuestro intestino. “Son estas las que reducen la cantidad de tiempo en el que el intestino está expuesto a agentes potencialmente dañinos”, explicaba en ‘Men’s Health’ la doctora Stephanie Schmit, autora principal del estudio.

Tostada con aceite

Desayuno tradicional y bien económico, vierte sobre tu rebanada mañanera al menos cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra. La cantidad ideal para prevenir el cáncer de mama según un estudio realizado por la Universidad de Navarra y el Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn). Los Investigadores españoles descubrieron que por cada 5% más de calorías procedentes de este tipo de producto se reduce en un 28% el riesgo de padecer un tumor mamario, una de las causas de muerte más frecuente en las mujeres.

Té verde

Si no eres muy de café, el té es tu opción. De hecho es mejor, o al menos así lo han advertido diversos estudios según los cuales su influencia es mayor en la reducción del desarrollo de diabetes de tipo 1 así como algunos tipos de cáncer como el de pulmón. Pese a que algunos expertos advierten que tomarlo muy caliente puede provocar cáncer de esófago, en el caso particular del té verde se ha demostrado que ayuda a reducir el riesgo de padecer esta enfermedad (especialmente en el caso de las mujeres, con porcentajes cercanos a un 60% menos.

Las personas que consumen regularmente café normal o descafeinado son un 26% menos propensas a desarrollar cáncer colorrectal

Según el Instituto Nacional del Cáncer (NCI) entre sus muchas actividades biológicas, los polifenoles predominantes en el té verde (EGCG, EGC, ECG y EC) tienen propiedades antioxidantes así como una considerable actividad captadora de radicales libres, por lo que pueden proteger a las células de sufrir daños en el ADN causados por las especies reactivas al oxígeno. Además, se ha demostrado que los mencionados polifenoles inhiben la proliferación celular en los tumores y pueden proteger contra el daño causado por la radiación ultravioleta. Por si aún te quedaban dudas, te interesará saber que otro de sus potentes ingredientes, las catequinas, inhiben la angiogénesis y el grado de invasión de las células del tumor. Añade al menos una taza a tu dieta diaria y haz que forme parte de tu desayuno.

Camina

Puede que tu puesto de trabajo esté a demasiada distancia de tu casa como para ir andando, pero no hace falta que recorras cientos de kilómetros diarios para proteger tu salud. Según la OMS, la inactividad física es la causa principal de aproximadamente entre el 21 y el 25% de los cánceres de mama y de colon, el 27% de los casos de diabetes y aproximadamente del 30% de la carga de cardiopatías isquémicas. Lo importante no es hacer deporte, sino moverse y, como insisten los expertos, limitar el tiempo que pasamos sentados. ¿Por qué no pruebas a coger el autobús un par de paradas más adelante o aparcar el coche un poco más lejos de lo habitual? Cada paso cuenta y tu salud te lo agradecerá, ahora y mañana.

Ponte crema solar

Puede que no tengas la costumbre de echarte cada mañana un poco de crema en la cara. ¡Error! Es un hábito sencillísimo que te ayudará a protegerte de los rayos de sol. ¿Te crees que por ser invierno no importa? Te equivocas. La radiación solar está clasificada en la categoría más peligrosa de cancerígenos y es la principal causante de los cánceres de piel, como el carcinoma basocelular, el carcinoma espinocelular y el melanoma. En el año 2000 se diagnosticaron en el mundo más de 200.000 casos de melanoma y se produjeron 65.000 muertes asociadas a este tipo de cáncer. El Código Europeo Contra el Cáncer insiste en que debemos usar protección solar y no tomar rayos UVA.

Toma mucha fruta

Cada vez más expertos en medicina y alimentación hablan de la importancia de mantener una dieta adecuada para prevenir el cáncer. Y no es ninguna teoría basada en creencias pseudocientíficas. Según el mencionado, es importante comer muchos cereales integrales, legumbres, verduras y frutas no solo como método para evitar el cáncer sino como base para reducir también el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

En el año 2000 se diagnosticaron en el mundo más de 200.000 casos de melanoma y se produjeron 65.000 muertes asociadas a este tipo de cáncer

“El cáncer se sustenta en parte en la inflamación, así que tenemos que reducir los alimentos que inflaman y aumentar los antiinflamatorios. La dieta actual es muy tendiente a alimentos que dejan restos ácidos y el cáncer se sustenta también en un estado de acidificación. Esto nos lleva a una dieta en la que incorporemos más alimentos frescos, a ser posible de procedencia ecológica, y evitemos aquellos más conflictivos”, explicaba a El Confidencial el biólogo Juan Serrano, autor de ‘Poder anticáncer’ (Paidós).

Desde luego, tomar un par de piezas de fruta a primera hora es la mejor opción para saciar nuestro apetito durante más horas a la par que cuidamos de nuestro tracto digestivo. Además, tal y como recomendaba en los noventa el grupo infantil Bom Bom Chip, lo bueno de la fruta es que puedes tomarla y disfrutarla como te parezca, puedes exprimirla para hacerte zumo y, por qué no, puedes compartirla con más de uno.

EEB