Este es el polémico artículo de Freddy Bernal que causa revuelo

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mayo 05
/ 2016

El artículo titulado “El hampa: ejército de reserva del fascismo”, escrito por el dirigente oficialista Freddy Bernal y publicado en el portal web “Aporrea”, se hizo tendencia en la red social Twitter a razón de lo controversial de sus aseveraciones.

A continuación, el texto íntegro:

La criminalidad pasó de ser un grave problema de seguridad personal, orden público y perturbación social, a un peligroso componente de la polarización política en que se debate el país. El hampa, convertida en una especie de casta social, con características sociales, culturales y económicas determinadas, es en Venezuela el sector que mejor transparenta los valores del capital en su condición más esencial: enriquecerse a costa del esfuerzo ajeno sin límite alguno, con el mayor desprecio a la vida y dignidad de los seres humanos.

NO NOS EXTRAÑE ENTONCES QUE FACCIÓNES DE LA DERECHA Y SEGURAMENTE SU FRACCIÓN MAS ENCONADA, LA ULTRADERECHA FASCISTA, HAYAN ESTABLECIDO UNA ALIANZA CON LA DELINCUENCIA para quebrar el Estado de Derecho que surgió con la Constitución de 1999, producto de la Revolución Bolivariana, que inspiró el Comandante Eterno Hugo Chávez. La estrategia del Golpe Suave, en su variante de “Rollback”, trazada por el Departamento de Estado norteamericano (verdadero amo de la oposición venezolana) que bien esboza en sus investigaciones el sociólogo Carlos Lanz (ver http://misionverdad.com/la-guerra-en-venezuela/al-descubierto-la-agenda-… ), contempla entre sus objetivos la pérdida del control territorial por parte del Estado venezolano y las fuerzas revolucionarias que lo apoyan, masificar la sensación de ingobernabilidad, deslegitimar el liderazgo de la transformación y paralizar e inhibir a las fuerzas de seguridad con el asesinato planificado de sus funcionarios, propósitos todos estos que trazó y está proyectando el crimen organizado desde las zonas geográficas bajo su influencia. Muestra patente de esto es el corredor geográfico, en el Edo. Guárico, donde José Tovar Colina (“El Picure) pretendió imponer su voluntad de terror, fue neutralizado por los organismos de seguridad del Estado.

Se equivocan terriblemente los cerebros estrategas enfermizos de la reacción en esta alianza, alentando y pactando con un demonio que ni siquiera ellos podrán controlar, olvidando en su odio antichavista que los pranes o jefes mafiosos ya son un factor más de la burguesía y les competirán en su momento los mercados, imponiéndoles su lógica y régimen delincuencial, que no se atiene a legalidad alguna, una vez establece y extiende sus regiones y mecanismos de poder.

Tal como la masa obrera desempleada para el sistema capitalista, LOS DELINCUENTES SE HAN CONVERTIDO EN EL EJÉRCITO DE RESERVA DEL FASCISMO. La conspiración actual, a diferencia del año 2002, ya no tiene a las FANB como eje principal de la insurgencia violenta contra el gobierno legítimo, sino que se asienta y apoya en la criminalidad armada como potencial ejército de coacción que ya comenzó a arremeter de manera directa contra la base social bolivariana y su dirigencia. El malandraje que evolucionó, de manera evidente, hacia una articulación de mayor envergadura y un armamento de gran poder, logrando infiltrarse y conectar con funcionarios corruptos, como es la práctica común de las mafias, se está politizando y ya constituye el estadio inicial del paramilitarismo que tanto prevenimos, obrando en consecuencia. Ya sabemos de líderes populares amenazados de muerte y, lo peor, de otros abnegados compatriotas asesinados por el sicariato en sus localidades de militancia, como también del esfuerzo que hace el hamponato por controlar la venta y distribución de alimentos en algunos barrios, a la vez que sabotean, con armas en la mano, los planes del gobierno para abastecer a la población. ES LA CONTRARREVOLUCIÓN EN MARCHA PARA DERROCAR AL GOBIERNO BOLIVARIANO.

En anteriores artículos, he planteado la necesidad inmediata de profundizar la lucha contra el crimen de manera integral, descartando la idea tradicional de enfrentarlo solo con la fuerza policial. Para superar esta lacra de manera definitiva, debemos esforzarnos en el despliegue total del Estado, en lo económico, organizativo, educativo y judicial, sellada toda esta acción oficial, con el empoderamiento del Poder Popular, como única garantía de solventar el problema a largo plazo.

AM