Esta es la jugarreta de Dilma para librarse del juicio político

A- A A+
abril 14
/ 2016

El gobierno brasileño presentó un pedido de medida cautelar ante la corte suprema para “anular el proceso de impeachment” de la presidenta Dilma Rousseff, anunciaron fuentes oficiales.

El representante legal del gobierno, José Eduardo Cardozo, convocó a una conferencia de prensa “para aclarar los puntos del pedido de medida cautelar enviado al Supremo Tribunal Federal (STF) para anular el proceso de impeachment”, indicó un comunicado de la Abogacía general del Estado (AGU), la víspera del inicio de los debates que pueden conducir a la destitución de la mandataria.

La AGU alegó que en el procedimiento de impeachment “hay vicios que violan los principios del debido proceso legal (…) y de una amplia defensa”.

El pedido debe ser analizado por un magistrado del STF, y en caso de ser admitido, podría llevar a la suspensión de la sesión en la Cámara de Diputados, en espera de una decisión definitiva por el plenario de la corte suprema.

La Cámara de Diputados sesionará a partir del viernes, con la intención de votar el domingo una moción de destitución de la presidenta del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), acusada de haber manipulado las cuentas públicas en 2014, el año de su reelección, y a inicios de 2015.

La otra estrategia

Horas antes la presidenta de Brasil exoneró del cargo a cuatro ministros para que recuperen sus funciones de diputado y voten el domingo en contra del juicio político con el que se pretende conseguir su destitución.

Según recoge el Diario Oficial de la Unión, Rousseff liberó de sus funciones como ministros a Celso Pansera, de Ciencia y Tecnología; Marcelo Castro, de Salud; Mauro Lopes, de Aviación Civil; Patrus Ananias, de Desarrollo Agrario.

Rousseff perdió en los últimos días a aliados de importancia y las encuestas dan una tendencia en aumento de los partidarios de la destitución, que se acercaban a los 342 votos necesarios (dos tercios de un total de 513 diputados) para aprobar la moción.

El Gobierno trabaja a contrarreloj para recabar apoyos para que Dilma Rousseff pueda esquivar el juicio político, aunque la situación de la presidenta se complicó esta semana tras la desbandada de su base.
EC