¿Entrenas y no funciona? Este es el motivo por el que tu cuerpo no quema calorías

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marzo 17
/ 2016

Una nueva investigación publicada en la revista ‘Obesity’ parece haber encontrado el motivo por el que tu cuerpo no quema calorías, y probablemente no tenías ni idea de que afectaba tanto.

Vamos a ver cómo se explica esto: te levantas temprano y vas a la oficina: desayunas, almuerzas, comes, meriendas y cenas sin saltarte ni uno de los pasos de tu dieta; antes de terminar el día vas al menos media hora al gimnasio; tomas algo con unos amigos sin picotear caprichos; vuelves a casa a cocinar el ‘tupper’ del día siguiente; ves un capítulo de una serie; te das una duchita caliente y, antes de la una de la madrugada, te metes en la cama. Pero no consigues perder ni un gramo.

Tu metabolismo no rinde

Resulta que haces demasiadas cosas para tratar de perder peso. Tantas que acabas agotado, y, amigos, el cansancio engorda. “Cuando estamos despiertos durante más horas a lo largo del día y dormimos poco, el cuerpo compensa la energía gastada quemando menos menos calorías al día siguiente”, asegura Andrea Spaeth, autora principal del estudio.

Tal y como explican los investigadores, la restricción del sueño disminuye la tasa metabólica de adultos sanos cuando están en reposo. El cansancio y la pereza derivada de dormir poco conduce a cambios metabólicos destinados a la conservación de energía, o lo que es lo mismo, a salvaguardar las grasas.

La vida multitarea hace que descanses poco y mal, y como resultado terminas por consumir más calorías de las que necesitas. Piensa que tu metabolismo también está agotado y trabaja cada vez más lento, por lo que lo que te llevas a la boca se acumula directamente en tus caderas y abdomen. No sólo eso, diferentes estudios han demostrado que cuando tenemos sueño aumenta el deseo de comida basura, el combo total para que destruyas tus esfuerzos de vida sana.

Tras analizar lo que ocurría en un grupo de personas que durmieron solo cuatro horas cada noche durante cinco días consecutivos, los investigadores encontraron que quemaban un 3% menos de calorías que aquellos que descansaron durante más horas. Nada más y nada menos que 42 calorías menos, y eso es un rato en la cinta de correr.
Aunque Spaeth y su equipo pretenden seguir investigando, creen que la razón principal que explica que se pierda menos peso a la par que se pierden horas de sueño tiene que ver con la homeostasis, básicamente, la misión del cuerpo para mantener todo el metabolismo en equilibrio.

Hiperactivos y gordos

En un estudio previo, Spaeth encontró que las personas pueden comer hasta 500 calorías más tras una noche en la que no han dormido lo suficiente. Ojo, porque estamos hablando de varios kilos al año. Esto ocurre porque la falta de sueño aumenta los niveles de la conocida como la hormona del hambre –la leptina– bloqueando la relacionada con el apetito –la hormona del apetito o grelina–.

Buenas noticias: los efectos de los malos hábitos de sueño se pueden revertir con bastante rapidez. Sólo necesitamos una sesión de 12 horas de descanso

“En general, si gastas mucha energía y no descansas, aumentarás de peso a medio y largo plazo”, advierte Spaeth, quien recuerda la situaciones de agotamiento pueden derivar en estrés, otra de las causas que dificultan a menudo que los programas de adelgazamiento funcionen, provocando, entre otras cosas, retención de líquidos, ansiedad e inestabilidad en nuestro metabolismo.

Cuenta calorías, no ovejitas

La buena noticia, sin embargo, es que los efectos de los malos hábitos de sueño se pueden revertir con bastante rapidez. Con sólo una sesión de 12 horas de descanso para recuperar las escatimadas, los participantes en el estudio de Spaeth devolvieron a la normalidad sus metabolismos.

Si acompañas tu sueño de algunos trucos previos que te ayuden a activar la grasa parda o marrón para que su trabajo sea más efectivo, puedes quemar unas cuantas calorías más sin hacer nada más que dormir. ¿Un ejemplo? Aguantar bajo el chorro de una ducha helada durante apenas 30 segundos antes de meternos en la cama. Según un estudio publicado en ‘PLoS ONE’, este hábito activa radicalmente nuestra grasa parda hasta el punto de que podríamos quemar 400 calorías extra mientras dormimos. ¿A que lo que estabas haciendo mal era lo de el baño caliente antes de acostarte?

EC/I21