¡Entérese! Uno de ellos podría ser el sucesor de Dilma Rousseff

A- A A+
abril 12
/ 2016

La decisión de la Comisión Especial de la Cámara de Diputados de Brasil de dar luz verde al juicio político contra Dilma Rousseff convierte a la presidenta en la más amenazada con la destitución entre una extensa lista de autoridades cuyos mandatos también fueron puestos en entredicho.

Además de Dilma Rousseff, cuyo juicio político (impeachment) con fines destituyentes depende ahora del pleno de la Cámara baja, los dos siguientes en la línea de sucesión de la Presidencia también están amenazados por procesos que les pueden costar el mandato.

Según la Constitución de Brasil, “en caso de impedimento del Presidente y del Vicepresidente, o de vacante de los respectivos cargos, serán llamados sucesivamente al ejercicio de la Presidencia el Presidente de la Cámara de Diputados, el del Senado Federal y el del Supremo Tribunal Federal”.

En ese sentido, la linea de sucesión está conformada por Michel Temer, Eduardo Cunha, Renán Calheiros y Ricardo Lewandowski. Sobre tres de ellos pesan acusaciones por corrupción y el cuarto tendría una posición privilegiada en el impeachment a Rousseff.

Michel Temer

En el caso del vicepresidente Michel Temer, el Congreso lo someterá a un proceso similar al de Dilma Rousseff por decisión de un magistrado del tribunal supremo.

El juez Marco Aurelio Mello dictaminó hace una semana que la Cámara de Diputados debe iniciar el proceso de juicio político a Temer porque enfrenta las mismas denuncias de trasgresiones a las reglas fiscales que la presidenta.

Con esa decisión, desestimó al presidente de la Cámara, Eduardo Cunha, quien se habría excedido en sus funciones al decidir archivar el caso para que no se abra un impeachment a Michel Temer.

Eduardo Cunha

Además de numerosas acusaciones en la Justicia por las corruptelas en Petrobras, Eduardo Cunha es blanco de un proceso en la Comisión de Ética de la Cámara baja en el que corre el riesgo de perder el cargo como presidente de los Diputados y hasta el mandato como legislador.

El Supremo Tribunal Federal, presidido por Eduardo Lewandowski -el cuarto en la línea de sucesión- decretó “por unanimidad” dar inicio al proceso penal que pidió la fiscalía de la República contra Cunha.

Cunha pertenece al oficialista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que lidera el vicepresidente del país, Michel Temer, pero el año pasado anunció su decisión personal de pasar a la oposición y se declaró “adversario” de la presidenta Dilma Rousseff.

Renán Calheiros

El tercero en la línea de sucesión, el presidente del Senado, Renán Calheiros, es acusado en nueve diferentes procesos abiertos por la corte suprema contra los implicados en el gigantesco escándalo de corrupción en la petrolera estatal de Brasil.

A inicios de abril, Calheiros, sugirió que las elecciones generales podrían ser una salida válida a la crisis política que paraliza el país.

“No podemos cerrar ninguna puerta, ni dejar de discutir ninguna alternativa”, dijo a la prensa. “Debemos considerarlas como una alternativa”, añadió.

Ricardo Lewandowski

El último en la línea para suceder a la presidenta Dilma Rousseff en caso ninguno de los anteriores pueda ejercer el cargo, es el presidente del Supremo Tribunal Federal, un abogado de 67 años.

Lewandowski fue -como se indicó previamente- el encargado de iniciar un proceso penal contra Eduardo Cunha. Además, El Supremo Tribunal Federal es la entidad encargada de la ejecución del juicio político a Dilma Rousseff.

Por ello, si ninguno de los tres primeros en la sucesión está habilitado para asumir la presidencia, Lewandowski estaría encargado de fallar sobre el impeachment de Rousseff siendo él presidente de Brasil.

En medio de una de las crisis políticas más delicadas de Brasil en las últimas décadas, agravadas por el escándalo de Petrobras que salpicó a decenas de parlamentarios y políticos, los órganos de control y los tribunales parecen querer cumplir el deseo de los manifestantes en las calles para “que se vayan todos”.

Aunque la presidenta y su vicepresidente se salven de la destitución en el Congreso aún tienen que enfrentar juntos varios procesos en el Tribunal Superior Electoral (TSE), en los que se les acusa de irregularidades en la campaña con la que fueron reelegidos en octubre de 2014.

Las confesiones de empresarios implicados en el escándalo de Petrobras mostraron indicios de que la campaña fue alimentada con recursos desviados de la petrolera, lo que, de comprobarse, puede llevar al tribunal electoral a despojarlos a ambos del mandato y a convocar nuevas elecciones.

EC