¡Entérate! Miguel Ignacio Mendoza, “Nacho” explica el porqué ya no vive en Venezuela

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enero 26
/ 2016

“No me he regresado porque ahora la situación con los vuelos es el doble de complicada y, aparte, estoy completamente en contra del desastre de gobierno“, esas son algunas de las razones de Miguel Ignacio Mendoza, mejor conocido como Nacho, para vivir en Miami, Estados Unidos, y no en Venezuela. En ese sentido, desmintió lo que muchas personas dicen que se fue del país sudamericano por “disgusto”.

El cantante también destacó que no desea alejar a sus hijos de sus raíces pero se ha visto en la necesidad por la situación que se vive en el país.

“Pienso en mis hijos y no, no los quiero alejar nunca de sus raíces, pero sí quiero alejarlos de la división, de la escasez, del secuestro, del hampa común, de la extorsión, de las mordazas hechas con hilos de amenaza, del rebusque y el chanchullo, de los favores con comisión, del adoctrinamiento, pero… ¿de Venezuela? De Venezuela no habrá separación, jamás”, manifestó.

Asimismo, destacó que se vio obligado a mudarse a Estados Unidos cuando su música empezó a sonar en otras fronteras “por el bien de la carrera”.

“Intenté vivir en Dallas. Fue lo más parecido al llano de mi tierra, que conseguí; llanuras, caballos, botas, sombrero”, acotó.

Sin embargo, expresó a través del texto que acompaña a una imagen publicada en Instagram que finalmente encontró en Doral City, llamada por algunos “Doralzuela” porque el 90% de su población es de origen venezolano, un lugar donde podía sentirse cerca de su tierra, donde podia comer la comida criolla y estar rodeado de paisanos.

“¿Huir de Venezuela?” By @nacholacriatura. “City of Doral” se lee en los bloques de bienvenida. Cuando mi música empezó a sonar en otras fronteras, me vi obligado, por el bien de la carrera, a mudarme a USA. Intenté vivir en Dallas. Fue lo más parecido al llano de mi tierra, que conseguí; llanuras, caballos, botas, sombrero, pero al final tuve el mismo problema que tenía en mi país; llegar a otra nación, sobre todo las que están muy abajo en el sur, requería de dos o tres escalas. Me fui a Miami, y encontré un lugar al que muchos le decían “Doralzuela”, porque el 90% de su población es de origen venezolano. Se come pepito, cachapas, empanadas, arepas, hallacas (todo el año), se toma chicha, papelón con limón, se habla maracucho, caraqueño, guaro, oriental, gocho, es decir, una Venezuela chiquita. Extrañamente, cuando me reuní con el primer agente de bienes raíces, nunca me mostró una propiedad en Doral, siempre saltaba los anuncios de las ventas de inmuebles en esa ciudad. Le pregunté por qué, y me respondió lo siguiente: -¡ese lugar está lleno de venezolanos! yo me vine al norte, precisamente, huyendo de eso-. Lo miré y le dije: -pues, yo no, ¿por qué voy a querer huir de lo que soy? Si me tengo que mudar para acá y existe un pueblo habitado, en su mayoría, por venezolanos, donde incluso el alcalde es paisano, es ahí donde quiero vivir-. Mucha gente dice que me fui de mi patria por disgusto, pero no es verdad, lo cierto es que, no me he regresado porque ahora la situación con los vuelos es el doble de complicada y, aparte, estoy completamente en contra del desastre de gobierno. Pienso en mis hijos y no, no los quiero alejar nunca de sus raíces, pero sí quiero alejarlos de la división, de la escasez, del secuestro, del hampa común, de la extorsión, de las mordazas hechas con hilos de amenaza, del rebusque y el chanchullo, de los favores con comisión, del adoctrinamiento, pero… ¿de Venezuela? De Venezuela no habrá separación, jamás. @cityofdoral @aldosapienza @irenko27 @tucachapa @rudyexport @bemartstore @cunastar @pepitosplaza @baru_urbano @bocasgrill @saborvenezuela @pipoburgers

Una foto publicada por @nacholacriatura el

SM