¡En la calle! La gracia que le hizo este hotel del Gobierno a diputados de la oposición 

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mayo 26
/ 2016

Al enemigo, ni agua. Y mucho menos, una confortable habitación de hotel. El Alba Caracas (antiguo Caracas Hilton), administrado por el Estado venezolano, ahora discrimina a los diputados: los chavistas pagarán 10 mil bolívares por noche, mientras que los opositores ahora deberán cancelar 19.500 bolívares por dormir bajo el mismo techo que sus adversarios políticos, indicaron fuentes parlamentarias.

“A todos nos cobraban 1.500 por noche, gracias a una especie de convenio que mantenían con la Asamblea Nacional. Pero desde hoy -23 de mayo- los opositores tendremos que pagar 19.500 y ellos cancelarán menos”, confió un legislador de la Unidad Democrática, indignado por lo que calificó como un “acto de discriminación”.

Un parlamentario de la MUD buscó explicaciones en el hotel y se limitaron a responderle que cumplían “instrucciones superiores”. La alusión a las alturas desató las especulaciones en la Cámara. “Dicen que la esposa de Diosdado Cabello metió su mano en esa decisión”, comentó una asambleísta, refiriéndose a la ministra de Turismo, Marleny Contreras.

En una conversación informal con sus pares de la Unidad, representantes de la bancada oficialista justificaron la medida argumentando que “el hotel no podía mantener más esa tarifa”. Sin embargo, no explicaron por qué el aumento mayor se aplicó a los opositores. “Nada, no les importa, mientras no los perjudique a ellos”, comentó otro afectado.

En la actualidad, el sueldo básico de un diputado de la República asciende a 38.592,72 bolívares. Los viáticos dependen del estado de origen de los legisladores. En el caso de los representantes del estado Zulia, reciben por ese concepto otros 17.250 bolívares, para sumar un total mensual de 55.842,77.

Un informe de la Contraloría General de la República, publicado en 2012, señaló que el Alba Caracas “arrojó una pérdida acumulada al 31-12-2011 de Bs. 13,93 millones, lo que representa 139 veces el capital pagado del hotel”. Aquella investigación también detectó “debilidades de control interno”, ausencia de los “soportes documentales que los expedientes requieren contener”, y “carencia de políticas formales de cobranza a los clientes que permitiera disponer de los recursos financieros necesarios”.

EE