El misterio tras la muerte de un ex ministro de Putin en EE.UU.

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marzo 12
/ 2016

Mijaíl Lesin, el exhombre fuerte de las comunicaciones del presidente ruso Vladimir Putin no murió, como se dijo en un principio, de un ataque al corazón.

El antiguo Ministro de Prensa ruso murió de un golpe en la cabeza, según un informe dado a conocer el jueves por el jefe médico forense de Washington DC, en EE.UU.

Su cuerpo, encontrado en noviembre pasado en el Dupont Circle Hotel, en Washington DC, tenía también lesiones provocadas por un objeto contundente en el cuello, torso, brazos y piernas.
Aunque el jefe de Medicina Forense no dio más detalles del examen post-mortem, el portavoz de la Policía Dustin Sternbeck le dijo al Washington Post que el caso seguía bajo investigación.

La vocera de la Cancillería rusa, Maria Zakharova, escribió en su página de Facebook que la embajada de Rusia en Washington ha pedido varias veces ser informada de las pesquisas sobre las circunstancias de la muerte de Lesin, pero no se les ha dicho nada.

“Estamos esperando que Washington nos dé la información pertinente y oficial sobre la investigación”, aseguró Zakharova.

“Si la información publicada hoy en los medios es verdad, las autoridades rusas enviarán un requerimiento a sus contrapartes estadounidenses para asistencia legal internacional”.

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El zar de los medios

Por años, Lesin fue considerado una de las figuras más influyentes en la escena de los Medios de Comunicación en Rusia. También en los pasillos de poder. Fueministro de Prensa de Rusia entre 1999 y 2004.

También fue el ideólogo detrás de la creación de Russia Today (RT), un canal oficial en inglés, que en 10 años creció hasta convertirse en una de las principales cadenas globales de noticia.

“Necesitamos promover Rusia internacionalmente. De otra manera seguiremos siendo visto como osos al acecho”, aseguró Lesin en 2007, citado por Russia Today.

Y hasta fines de 2014 dirigió el ala mediática de la gigante energética Gazprom cuando, de improviso, renunció.

Según la editora jefe de Russia Today, Margarita Simonyan, Lesin había perdido 30 kilos luego de romperse la columna en 2012.

Dudosas propiedades

La influencia de Lesin, sin embargo, traspasó las fronteras rusas.

El creciente número de propiedades asociadas a su nombre alrededor del mundo atrajeron sospecha y en julio de 2014, el senador republicano Roger Wicker le pidió al Departamento de Justicia de EE.UU. investigar su potencial mala conducta en virtud de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero.

Entre sus pertenencias se incluían propiedades en Europa, Islas Vírgenes Británicas, y Los Ángeles, estas últimas avaluadas en unos US$28 millones.

“Que un servidor público ruso haya acumulado los fondos necesarios para adquirir y mantener estos activos en Europa y Estados Unidos plantea serias dudas”, escribió el senador.

Lesin, por su parte, negó haber comprado las propiedades. En una entrevista con la edición rusa de Forbes aseguró que las propiedades pertenecían a sus hijos y llamó “calumnias” a las acusaciones.

¿Colaborador del FBI?

Tras conocerse la muerte de Lesin, han habido voces en Rusia pidiendo una investigación acuciosa.

“Sería correcto asumir que Lesin, que sabía un montón, estaba listo para colaborar con la investigación del FBI”, aseguró Pavel Chikov, activista defensor de los Derechos humanos en Rusia, citado por el diario británico Daily Mail.

“Normalmente no vas a Washington por tratamiento médico o negocios, sino a conversar con autoridades [de gobierno]”.

La Policía dijo en su momento que no había signos evidentes de haber forzado la puerta o de un “juego sucio” detrás de su muerte. Sin embargo, Lesin se veía desaliñado al volver al hotel esa noche, según imágenes de las cámaras de videovigilancia, aseguró el funcionario.

En su momento, los medios de comunicación estatales rusos, incluida la red RT, informaron, citando a sus familiares, que había muerto de un ataque al corazón.

El medio que Lesin ayudó a formar afirmó después de su muerte que el excolaborador del Kremlin “había estado sufriendo de una prolongada y desconocida enfermedad”.

“No hay suficiente base para hablar de asesinato. Puede haberse puesto nervioso y tener algún problema médico. Se pudo haber suicidado”, le dijo Chikov al Daily Mail.
“De todas maneras, huele a podrido”, concluyó.

 

 

BBC