El golpe de Estado no es la solución ; Por Pompeyo Márquez

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abril 18
/ 2016

Circulan rumores sobre un posible golpe de Estado que prepara el propio Maduro, a la sombra de la institucionalidad y apoyándose en que esa institucionalidad que ha sido desbaratada por Chávez, Maduro y Cabello, y ahora avalada por un TSJ integrado por magistrados espúreos. El propio secretario ejecutivo de la MUD, “Chúo” Torrealba, advirtió que es necesaria la movilización de la oposición para contrarrestar la “agenda golpista que está cobrando terreno dentro del oficialismo”.

Maduro cada vez que habla no pierde oportunidad para lanzar amenazas, descalificaciones, jaquetonerías como aquello de “que ellos llegaron para quedarse”, sin tomar en cuenta que existe una mayoría abrumadora que repudia su régimen fracasado, una mayoría sólida que pide el cese de su mandato para abrir una salida a la crisis.

Cuando hablamos contra un golpe de Estado no estamos rechazando la participación de militares institucionalistas en la búsqueda de esa salida.

Necesitamos a esos militares institucionalistas para reconstruir al país que está al borde del abismo, lo cual no constituye ninguna exageración.

Sería ingenuo pensar que esos militares no son necesarios. Todo lo contrario. Hablamos de un frente civil-militar que no es lo mismo que un frente militar-civil. En la primera ecuación predomina el sector y la República civil, pero la historia de Venezuela está plena de ejemplos de la lucha de militares en la participación de frentes civiles-militares. No es una ingenuidad pensar que la actuación de los militares a lo largo de historia ha sido lineal, es de zigzags, unas veces para apoyar una dictadura, otras veces para reivindicar la democracia y la libertad.

El golpe que prepara Maduro no será ninguna solución, profundizaría enormemente la crisis política y social y ahondaría los sufrimientos que actualmente pasan los sectores de más bajos ingresos, que en el caso actual los ubicamos en sectores populares pero que también abarca a la clase media baja.

Maduro amenaza con salir a la calle y le preguntamos: ¿Esos 8 millones de votantes del 6D a favor del cambio se van a cruzar de brazos? Si él sale a la calle, ellos también saldrán. Esa falsa idea de Maduro conduciría a un enfrentamiento entre venezolanos que es el peor escenario que podamos imaginar para el país.

La salida, lo decimos una y mil veces, es pacífica y democrática, con la participación de la gente en la calle. La democracia la tenemos a la vuelta de la esquina, sin precipitaciones, sin aventuras, sin atajos, porque se constituyó una mayoría que quiere cambio, y el cambio vendrá. Esa es la salvación de Venezuela.