El accidente aéreo que pudo ser evitado a tiempo

Es posible que no te hayas enterado, principalmente porque todo quedó en un susto, pero en el mes de julio estuvo a punto de ocurrir el mayor accidente de la historia de la aviación. Un desastre donde podrían haber impactado cinco aviones comerciales con más de 1.000 pasajeros a bordo. Esto fue lo que pasó.

Aeropuerto de San Francisco en la noche del 7 de julio del 2017, hace apenas unas semanas. El vuelo 759 de Air Canadá con ruta Toronto-San Francisco se aproxima al aeropuerto. A las 11:46 pm (hora local), el avión que transportaba a 135 pasajeros y 5 miembros de la tripulación es autorizado a realizar la aproximación de aterrizaje en la pista 28R.

La pista adyacente, la 28L, se cerró horas antes y sus luces estaban apagadas a excepción de una franja de unos 6 metros que lindaba con una calle de rodaje entre ambas. El capitán del 759 asume, erróneamente, que la 28R era la pista de rodaje y, por lo tanto, se alinea para aterrizar en dicha pista paralela. ¿El problema? En esa calle habían cuatro aviones en fila con más de 1.000 pasajeros, y el 759 de Air Canadá se dirigía derecho a ellos.

Cuando hablamos de una pista de aterrizaje nos referimos a una “calle” que permite conectar las zonas de hangares y terminal con la pista de aterrizaje. En los aeropuertos de mucho tráfico (como el de San Francisco) se construyen estas pistas paralelas a la pista de aterrizaje con el fin de evitar que, tanto aviones que despegan, como aviones que aterrizan, ocupen la pista a la vez.

Dicho de otra forma, estas vías sirven para que los aviones, después de aterrizar, puedan abandonar la pista de aterrizaje una vez han disminuido su velocidad y circular hacia la terminal por fuera de la pista de aterrizaje, permitiendo que otros aviones puedan utilizarla en esos momentos. Cuando llega la noche, estas pistas se bordean con luces azules, con ello se distinguen de las luces blancas de una pista de aterrizaje. Además, los aeropuertos más grandes agregan a veces una luz verde adicional en el centro.

Lo ocurrido podría haber sido un desastre de proporciones históricas. El piloto habla con la torre de control para aproximarse a la pista 28R, “la tenemos delante visualmente”, llega a decir. Desde la torre le dan luz verde, la zona está despejada y el viento es correcto. El capitán también da “el ok” y comienza el aterrizaje. Unos segundos después, el piloto vuelve a contactar con la torre para confirmar las luces que ve en la pista. La torre le vuelve a confirmar que la 28R está lista.

Cuando el avión está a unos metros de encontrarse con el fatal desenlace, el piloto de un avión de United Airlines habla con la torre de forma extrañada para decirle: “¿quién es ese tipo? Está en la pista de rodaje” (en alusión al 759). A la vez, un avión de Philippine Airlines traslada las luces de aterrizaje de su avión en una aparente señal de peligro inminente al vuelo 759. Entonces llega la alerta desde la torre: “Air Canada, salga de allí”.

Al parecer, los investigadores dicen que cuando el avión de Air Canadá se acercó a la pista de rodaje, estaba tan lejos que no apareció en el sistema de radar utilizado para evitar colisiones en la pista. Estos sistemas no fueron diseñados para detectar aviones que están alineados para aterrizar en una pista de rodaje, algo raro que desde la FAA están tratando de modificar.

Además, de acuerdo con los resultados preliminares de la investigación, como el tiempo estaba despejado, el piloto del vuelo 759 no estaba obligado a activar el sistema de aterrizaje instrumental (ILS) y se basó en un enfoque visual, típico de las condiciones prevalecientes. El ILS es el sistema de ayuda a la aproximación y el aterrizaje que permite que un avión sea guiado con precisión durante la aproximación a la pista y, en algunos casos, a lo largo de la misma.

A raíz del accidente, la FAA ha modificado los procedimientos de aterrizaje nocturno del aeropuerto, prohibiendo los acercamientos visuales por la noche “cuando se cierra una pista paralela adyacente” y reemplazándolos con aproximaciones por instrumentación. Todo sea porque no vuelva a ocurrir una situación así, una que podría haber acabado como el mayor desastre de la historia de la aviación, según la mayoría de los pilotos.

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