¡Desesperados! Militares amenazan a transportistas por trasladar firmantes

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junio 21
/ 2016

El proceso de validación en el estado Trujillo inició con retrasos y obstáculos institucionales. La gente no se desesperó y mantuvo la calma para validar sus firmas. Los electores acudieron, desde bien temprano, a los puntos seleccionados por el Consejo Nacional Electoral para el reafirmazo.

Darío Fajardo, vocero principal de la Mesa de la Unidad Democrática, denunció que funcionarios de la Guardia Nacional montaron una alcabala en la carretera Panamericana para obstaculizar el libre tránsito a las decenas de trujillanos que viven en los municipios Carache y Candelaria que quieren cumplir con el proceso de validación de firmas.

Fajardo explicó que los militares no solo retienen a las personas, chequean sus identidades sino que amenazan a los conductores de las unidades de transporte que prestan el apoyo con retenerles los vehículos si vuelven a pasar con más firmantes por el punto de control, violando el libre tránsito y la soberanía del pueblo.

La gente de esos municipios tiene que emprender un viaje de unos 90 minutos para ir a validar a El Paradero, municipio José Felipe Márquez Cañizales. El dirigente de la MUD instó al G/B Radames Randall, jefe de la Zona Operativa de Defensa Integral de Trujillo, poner orden a sus tropas y evitar que obstaculicen el proceso.

Fajardo subrayó que en Boconó el proceso de validación no se inició ante la avería de la captahuellas. “La directora de la Oficina Regional Electoral Mariana Medina es la gran ausente; en Trujillo no hay ninguna autoridad electoral para dar respuestas a los problemas de contingencia; es un irrespeto a la democracia”, advirtió.

Inces no quiere ser punto

Génesis Heredia, responsable político y coordinadora del Inces en Valera, declaró que nadie le había preguntado a las autoridades de la institución si se podían usar los espacios de la cancha deportiva para el evento electoral que —según dijo— causa ruido, perturba la formación educativa de los participantes y solicita que cambien el punto hacia otro sitio.

Heredia señaló que hubo roces entre los trabajadores y los firmantes. El primer día de la semana se pierde. El alboroto de la gente vulneró las actividades, trancó la vía y limitó el acceso a los estudiantes y empleados. El Inces Valera no permitirá que usen sus espacios el resto de los días, remató.

Valera concentra el mayor número de firmas a validar. 23 mil trujillanos fueron seleccionados por el CNE para ratificar su rúbrica. El proceso arrancó casi una hora de retraso por falta de planificación de la ORE que con el Inces. La gente acudió al llamado y las colas pasaban las 300 personas en las primeras horas del lunes.

El cielo de la principal ciudad comercial de esa región andina, ubicada a unos 560 km de Caracas amaneció nublado; cayó una breve llovizna que no desanimó a los votantes, que con paraguas, periódicos, cartones y ropa se taparon la cabeza para seguir en la fila, cola que afirman será la más gratificante.

Miguel Arenas es un discapacitado de 39 años, vive en Valera y fue uno de los primeros de validar su firma. El joven acompañado de su hermana acudió a la capta huellas, dice que estaba ansioso, cree que el revocatorio contra el presidente Maduro es la única garantía para salir de la crisis de alimentos y medicinas.

“Yo quiero cambio y firmaré las veces que quiera, este no es el país que me dejó mi padre”, describió Arenas, quien es uno de los muchos venezolanos, protagonistas silenciosos que trabajan sin descanso por un mejor país, que están convencidos de la capacidad de la gente para emprender y soñar.

EP