Descubren por qué el tercer terrorista de Bruselas no detonó sus explosivos

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abril 22
/ 2016

El atentado del 22 de marzo pasado en el aeropuerto de la capital belga estaba planeado por tres terroristas. Dos lograron estallar sus cargas pero el restante sufrió un imprevisto que lo obligó a renunciar su plan

El tercer presunto terrorista del atentado en el aeropuerto internacional de Bruselas, Mohamed Abrini, tenía intención de hacer estallar su carga explosiva pero se encontró con un problema: la primera explosión, causada por uno de los dos terroristas suicidas, le propulsó a varios metros del carro de equipaje en el que transportaba los explosivos, según se observa en las imágenes grabadas por las cámaras de vigilancia del aeropuerto, indica el mismo diario.

Y el movimiento de pánico, la estampida, que se produjo tras la primera explosión provocó que una avalancha de gente se moviera en una dirección que impidió al sospechoso llegar hasta el carro de equipaje donde había transportado su carga explosiva.

Las dificultades hicieron que el sospechoso, que además era consciente de que una segunda explosión iba a tener lugar con carácter inmediato, decidiera abandonar el aeropuerto, indica el diario.

Las imágenes revelan que lo primero que hicieron los terroristas al llegar al aeropuerto en taxi fue comprobar el panel de salidas antes de dirigirse hacia los mostradores de facturación de los vuelos con destino a Israel, Estados Unidos y Rusia.

A partir de esas imágenes grabadas por las cámaras, los investigadores lograron identificar a los dos terroristas suicidas y al “hombre del sombrero”, que resultó ser Mohamed Abrini.

El servicio belga de desactivación de explosivos encontró gracias a las grabaciones la bolsa del tercer presunto terrorista, y la hizo estallar de manera controlada.

IB