Cuatro generales ; por José Guerra

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junio 19
/ 2016

Siempre he creído que la Fuerza Armada Nacional juega un papel fundamental en el desarrollo del país. Tanto cualitativa como cuantitativamente en los integrantes de la institución armada hay reservas para contribuir a sacar a la nación de la actual crisis. También considero que la FAN no puede ser el brazo armado de un  partido político, cualquiera sea la ideología de ese partido y aquellos oficiales que opten por ser miembros de una agrupación partidista debe dejar a la institución y dedicarse entonces al activismo político en la calle. Para nadie es un secreto que desde el punto de vista de laopinión pública la FAN no vive un buen momento: de acuerdo con el más reciente estudio de la firma Datanálisis finalizada el 26 de mayo de 2016, el 60,0% de los entrevistados tiene una valoración negativa de la FAN mientras que el 34,0% tiene una opinión positiva acerca de la FAN. Ello debería ser motivo de preocupación.

Tal vez ello tenga que ver con conductas inapropiadas de ciertos integrantes de la intuición en cargos fundamentales de la Administración Pública y que en muchas circunstancias aparecen como caras visibles de la FAN. El General Carlos Osorio, quien ha estado enmúltiples cargos, especialmente en el área de la alimentación ha sido cuestionado por manejos irregulares en la importación de alimentos, hecho éste que explica en buena parte la escasez que hoy sufre el pueblo. Cuando se le citó a la Asamblea Nacional para que explicara las compras realizadas en su gestión, se escudó diciendo que él era un hijo de Chávez. El General Rodolfo Marco Torres quien hasta 2015 fue ministro de Finanzas y director del BCV, tuvo un record terrible como encargado de administrar la hacienda pública y como partícipe de la política monetaria. Ni siquiera las cifras fiscales fue capaz de publicar. Sale de ese misterio y lo nombran ministro de Alimentación en sustitución del General Osorio pero conserva la presidencia del Banco de Venezuela, el que otorga más créditos en el país. La lógica indica que no se debería ser presidente de un banco y al mismo tiempo ministro de Alimentación y General activo.

No es fácil el control del orden público cuando las protestas se generalizan. La tarea de la Guardia Nacional Bolivariana siempre será difícil en estas circunstancias. Una multiplicad de hechos notorios exponen a sus efectivos. Cuando se realizó la protesta ante el CNE, el 9 de junio, exigiendo la validación de la firmas del referendo revocatorio, habiéndose acordado con el rector Luis Emilio Rondón que acudiría una comisión de diez diputados al CNE, el General Fabio Zavarse,  micrófono en mano, ordenó que nos empujaran fuera de la entrada del CNE donde un grupo de colectivos armados esperara para agredir, con el saldo de cuatro parlamentarios heridos, entre ellos Julio Borges a quien golpearon con crueldad. Igualmente es público el maridaje de ciertos oficiales de la GNB con los colectivos violentos.

El 6 de junio fueron cerrados los accesos a la urbanización 23 de enero y a la Avenida Sucre, en Caracas por parte de colectivos violentos, identificados como Lar Tres Raíces. Proliferaron fotos de gente civil armada, en una especie de milicia no institucional. Exigían esos grupos la destitución del General Eduardo Serrano, jefe de operaciones del PNB, quien había detenido a varios sujetos implicados en delitos. Acusaron al general de ser un fascista, tal vez sin saber el significado exacto de este término. El resultado fue que los jefes de los colectivos fueronrecibidos por el VicepresidenteIstúriz y el pleito concluyó, según se informó, con la destitución del General Serrano.