Conozca por qué Brasil pone en marcha la operación militar más grande de su historia

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abril 01
/ 2016

Más de 220.000 efectivos, entre miembros del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea, están encargadas de librar la lucha contra el mosquito Aedes aegypti. “Esto es una guerra. Nuestro enemigo es muy peligroso”, resaltan

Es la movilización militar más grande de la historia de Brasil: 220.000 miembros del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea han sido llamados a la acción, así como 315.000 funcionarios públicos.

Las unidades de reacción rápida se han desplegado para llevar la lucha en todo el país. Las autoridades locales están almacenando municiones y materiales de construcción. Los científicos han sido reclutados para idear nuevas armas de destrucción masiva con las que tratarán de defender la patria.

Sin embargo, el enemigo no es un rival geopolítico ni un grupo terrorista: es el diminuto mosquito Aedes aegypti, que se cree que es responsable de la propagación del virus del zika.

El cuarto de guerra donde se está coordinando esta batalla es la llamada Sala de Control Zika, ubicada en el interior del Centro Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres en Brasilia. En una pared hay ubicadas 15 pantallas que muestran las reservas de armas, el número de soldados y los indicadores de dónde se concentra el enemigo.

En el centro hay una mesa de madera oscura en forma de U con 14 sillas, cada una con una toma de teléfono y banda ancha. Los ocupantes deben usar uniformes: de color caqui para el Ejército, azul para la Defensa Civil y vestimenta casual para los funcionarios de los ministerios de Salud, Educación y Desarrollo Social.

Estos burócratas se describen como soldados. “Esto es una guerra. Nuestro enemigo es muy peligroso”, dice Fábio de Abril Luna, un funcionario de Educación que reúne el material para informar y motivar al público.

Los gráficos en la pantalla muestran las misiones contra el zika y otros gráficos detallan cómo se desparraman los insecticidas por las distintas ciudades.

Marcos Quito, el coordinador de la Sala de Control Zika, dice que muchas otras armas han sido juzgadas o están siendo probadas, incluyendo larvas de peces y plantas que atraen a los mosquitos. Otras medidas más drásticas también se están evaluando con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud.

“No puedo decir lo que podríamos hacer en el futuro. Habría que hacer una nueva evaluación de riesgos y juzgar si los beneficios del uso de las armas más potentes superarían los riesgos adicionales para el público “, dijo Quito.

“Vemos una tendencia de propagación”, dijo por su parte Claudio Maierovitch, director del Departamento de Vigilancia de las Enfermedades Transmisibles en el Ministerio de Salud. “Al igual que con el zika, el año pasado, la microcefalia se inició en el noreste y ahora se está extendiendo por todo el país”, alertó.

“El Aedes aegypti es un mosquito muy astuto que se aprovecha de la conducta humana. Estamos tratando con un enemigo formidable”, evaluó Margaret Chan, directora de la Organización Mundial de la Salud. Ella pasó a describir al zika como una “amenaza de una magnitud más grande” que el ébola, debido a su alcance potencial.

“No puedo decir con certeza que la situación será mejor el próximo año,” agregó Quito. “Honestamente, no sé cuándo va a terminar esta guerra. Es probable que continúe durante mucho tiempo”.

IB