Conoce estas increíbles maneras de mantener sano y fuerte el corazón

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mayo 11
/ 2016

Hay estudios científicos que certifican con evidente aplomo que el ejercicio incluso el intenso es saludable y recomendable para el corazón, mientras que lo que realmente mata es el sedentarismo. Es evidente y aunque pueda parecer obvio, es necesario incidir una vez más sobre dos premisas fundamentales a la hora de practicar deporte con garantías y que lamentablemente no todo el mundo sigue:

Una vez al año realizar una prueba de esfuerzo con un médico deportivo, para detectar posibles patologías ocultas que puedan aparecer de forma súbita mientras hacemos ejercicio.

Y la otra, es una regla no escrita pero bien sencilla. Parece obvio que sin un entrenamiento previo adecuado al esfuerzo que queremos realizar, no solo no conseguiremos cumplir nuestros objetivos, sino que podemos poner en riesgo nuestra salud al someter al corazón a esfuerzos que colapsen nuestro organismo. Un entrenamiento progresivo tanto en esfuerzo como en cantidad debe ser obligatorio a la hora de correr pruebas como las de maratón. Un entrenamiento para maratón inferior al año y medio es desaconsejable.

El ejercicio debe de ser realizado siempre en progresivo incrementando gradualmente la intensidad del mismo y su duración. Así, como norma general, cualquier ejercicio es mejor que el sedentarismo, que realmente está considerado una causa de muerte.

El ejercicio incluso intenso es bueno para el corazón, y realizado con el conveniente control de un entrenador, ayuda a someter al corazón y las arterias a un ejercicio intenso que aporta elasticidad a las arterias lo que redunda en una mejor salud cardiovascular. Por ello es conveniente realizar ejercicios de alta intensidad durante cortos periodos de tiempo, alternado con intervalos de ejercicios más pausados o incluso descansos, y en los que se trabaje tanto la parte superior como la inferior.

Hay expertos que dicen que realizar ejercicios aeróbicos de larga duración y baja intensidad son ideales para aquellas personas que no hayan practicado ejercicio en mucho tiempo y deseen volver a recuperar su estado de forma. Si por el contrario, es usted una persona acostumbrada a realizar ejercicio, debe tratar de variar la intensidad de su rutina de entrenamiento para obtener beneficios reales a nivel cardiovascular.

Entrenamiento en piscina

Si quiere entrenar en piscina, es recomendable hacer entre 8 a 12 piscinas de largo, en las que intercalar estilos e intensidad de la brazada. Por ejemplo, tras un calentamiento de cuatro largos, intercale un largo rápido a crol con un largo más pausado a braza, y así hasta completar los 12 largos.

Ejercicio con peso

El ejercicio con pesas es muy bueno tanto para quemar grasas como para ganar fuerza y músculo e incluso mejorar la densidad ósea.

Entrenamiento de carrera

Correr es uno de los mejores ejercicios que se pueden realizar para mantenerse activo. Para simplemente mantenerse en forma y reducir centímetros en la cintura abdominal, correr largo y lento es una opción, pero si lo que realmente nos proponemos es mejorar nuestro sistema cardiovascular, debemos introducir las series o el entrenamiento por intervalos. Series cortas o cuestas son el entrenamiento perfecto para mejorar en un par de escalones nuestro sistema cardiovascular. Series o cuestas cortas, implican realizar este ejercicio por espacio de 15-20 segundos máximo en cada serie, descansando 15 entre cada serie.

Entrenamiento en bicicleta

Si su ejercicio es la bicicleta, está de enhorabuena, se ha demostrado que la práctica de unos 50 kilómetros semanales de bicicleta logran reducir el riesgo de padecer una problema cardiovascular hasta en un 50%.

La bicicleta utiliza nuestros músculos más largos lo que implica un mayor gasto calórico y un aumento de la masa muscular importante, ya que si tonificamos nuestros músculos de mayor tamaño, cuádriceps e isquiotibiales, logramos un aumento porcentual de nuestra masa muscular importante.

En todo caso sea cual sea la opción elegida, la práctica habitual de ejercicio durante 30 minutos diarios, cinco días a la semana, es una garantía de buena salud y nos ayuda a reducir los riesgos cardiacos asociados al sedentarismo.

 

EC