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Congreso ecuatoriano decide no continuar juicio contra Jorge Glas

8 enero, 2018

La Comisión de Fiscalización del Congreso de Ecuador desistió este domingo de continuar con el juicio político de censura contra el exvicepresidente Jorge Glas, un día después de que fuera reemplazado en el cargo tras ser condenado a prisión por recibir sobornos de Odebrecht.

“Vamos a oficiar al presidente de la Asamblea Nacional, José Serrano, notificándole que esta Comisión no es competente porque la Constitución no faculta a realizar un juicio político a un exvicepresidente”, declaró a la prensa la presidenta de la Comisión, María José Carrión.

El Parlamento había empezado a tramitar un juicio político contra Glas a pedido de la oposición y apoyado por diputados simpatizantes del presidente Lenín Moreno, en medio de una pugna de poder en el oficialismo entre el mandatario y el expresidente Rafael Correa, convertido en su principal rival político.

Glas, gran aliado de Correa y elegido junto a Moreno en las presidenciales del pasado mes de abril, permanece en prisión desde el 2 de octubre acusado de recibir sobornos de la constructora brasileña Odebrecht, por lo que fue condenado a seis años de prisión y perdió el cargo esta semana al declararse “falta definitiva”.

La Comisión de Fiscalización anunció su decisión un día después de que el Congreso designara y tomara posesión de la nueva vicepresidenta, María Alejandra Vicuña, quien ya ejercía el cargo de modo interino al ser nombrada por Moreno cuando Glas ingresó a prisión preventiva.

Contexto

En diciembre, el exfuncionario fue sentenciado en primera instancia a seis años de cárcel, convirtiéndose en el funcionario en activo de mayor rango condenado en América Latina por el megaescándalo de la constructora brasileña.

Según anticipó su abogado Eduardo Franco, el exvicepresidente, recluido en una cárcel del norte de Quito, espera la notificación por escrito del fallo para apelar.

La designación formal de Vicuña podría simbolizar el final político de Glas, pues en la consulta popular del 4 de febrero con la que Moreno pretende desterrar al correísmo del poder en Ecuador se preguntará a los ecuatorianos si son partidarios de inhabilitar a los políticos condenados por corrupción.