¡Chanchullo! Los negocios de Odebrecht que Lula da Silva apadrinó en Venezuela

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marzo 06
/ 2016

Odebrecht, el enorme conglomerado brasileño de construcción que está bajo investigación judicial en Brasil por delitos de corrupción, atraviesa su propia crisis en Venezuela, donde sus proyectos amparados por los gobiernos chavistas acumulan deudas millonarias y fuertes retrasos que ponen en riesgo 6.000 empleos directos. El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva fue el principal promotor de los jugosos contratos otorgados a dedo por el gobierno de Hugo Chávez a las grandes empresas de su país.

Según las memoria y cuenta de los ministerios de Transporte Terrestre y Obras Públicas; Agricultura y Tierras y de Energía Eléctrica, todas las obras que ejecuta Odebrecht en Venezuela por una valor superior a los $3.000 millones, tienen rezagos y sus fechas de terminación eternamente han sido postergadas.

La compañía ejecuta en Venezuela la Línea 5 Metro del Caracas; el Sistema de Transporte Masivo Caracas – Guarenas – Guatire; el Cabletren Bolivariano, el Metro Cable Mariche; el Sistema Vial III Puente sobre el río Orinoco; el Puente Nigale, o segundo puente sobre el Lago de Maracaibo; el Proyecto Aeropuerto Internacional de Maiquetía “Simón Bolívar”; la Central Hidroeléctrica Tocoma y el Proyecto Agrario Integral Socialista José Inácio de Abreu e Lima, en Anzoátegui, según informa la propia empresa.

Odebrecht está bajo investigación judicial en Brasil, sus principales directivos están presos o en proceso judicial, y recientemente se reveló que a través de ella se lavaron fondos por $35 millones para ayudar a financiar la campaña electoral del ex presidente Hugo Chávez en 2012 y de Nicolás Maduro en 2013.

Los contratos y operaciones de la constructora en Venezuela gozaron del apoyo de los presidentes Chávez y Luiz Inácio Lula da Silva y sus ministros. En su mayoría fueron obras entregadas sin licitaciones y que contaron con el respaldo financiero del estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes) de Brasil, una entidad cuya cartera de créditos sobrepasa en América Latina a la de instituciones como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Desde al menos 2014, mucho antes del colapso de los precios petroleros y de que el propio presidente Nicolás Maduro prácticamente declarara las finanzas públicas en quiebra, grandes y medianas empresas brasileñas que operan en Venezuela tocan la puerta de la llamada revolución bolivariana para intentar cobrar deudas pendientes y conseguir efectivo que permita mantener el flujo de caja de sus operaciones.

El oscuro respaldo del Bndes a Odebrecht y otras grandes constructoras brasileñas que también operan en Venezuela es investigado por la Fiscalía, la Procuraduría y el Congreso de Brasil.

Según varios medios de prensa de Brasil, entre ellos la revista Epoca, apoyándose en documentos oficiales filtrados de las investigaciones, al menos una de estas operaciones de crédito fue orquestada entre Lula y Chávez, de modo que el Bndes liberó de forma “express”, sin garantías por parte de Odebrecht y saltándose los lapsos regulares, $747 millones para el Metro de Los Teques.

El otro indicio de irregularidad detectado por el Tribunal de Cuentas de la Unión (Contraloría de Brasil) es la incompatibilidad entre los avances físicos y financieros del proyecto.

“En otras palabras, el Bndes mandó dinero para las obras de Odebrecht inclusive cuando éstas no avanzaban de acuerdo a lo acordado. Así, se produjeron saldos en dólares en el exterior, embolsillados por el gobierno venezolano y reenviados a la constructora para ejecutar sus obras”, señala Epoca.

El informe afirma que el Bndes es acreedor de $1.000 millones prestados a Venezuela para ser pagados a lo largo de los próximos 10 años.

El Tribunal de Cuentas calcula que de esta forma cerca de $201 millones fueron anticipados “sin una justificación en la evolución regular de la obra” de la Línea Los Teques, el más caro de los proyectos.

Odebrecht a su vez ha subcontratado con numerosas empresas extranjeras y venezolanas el desarrollo de sus obras también en Venezuela, por lo que sus problemas afectan a muchos otros capitales y trabajadores indirectos.

Sus obras operan con mínimos de flujo de caja, mientras casas matrices de algunas de sus subcontratadas ya no quieren seguir cubriendo los retrasos presupuestarios, dijeron fuentes consultadas por El Estímulo.

Sus labores en Venezuela también serán investigadas por la Asamblea Nacional, en manos de la oposición, según anunció recientemente el diputado Williams Dávila, al regreso de una gira por Brasil.

Obras morosas

Según la Memoria Cuenta el ministerio de Transporte, la línea 5 del Metro de Caracas alcanzó en 2015 un avance físico del 11,82% aunque el avance financiero del proyecto llegó a 66% del monto aprobado para el año pasado (Bs 6.350 millones). Significa que la empresa está recibiendo más dinero del que puede gastar, o en todo caso, está logrando cubrir algunos desfaces financieros de años anteriores.

El costo total de este proyecto es de 37.000 millones y se suponía que estaría lista en 2020, con una longitud de 14,64 kilómetros y nueve estaciones (Bello Monte, Tamanaco, Chuao, Bello Campo, Miranda II, Montecristo, Boleíta, El Marqués y Warairarepano) así como un patio y talleres para el mantenimiento y resguardo del material rodante.

La línea Caracas Guarenas Guatire solo tuvo un avance físico de 10,9% en 2015 y de 36% de avance financiero de los Bs 13.529 millones aprobados para el año pasado.

Su inversión total es de Bs 49.000 millones y había sido ofrecida para 2019.

Según informa la propia empresa en su página web para Venezuela, esta conexión entre Caracas y Guarenas-Guatire “se ha convertido en una prioridad” para miles de personas que viven en estas ciudades satélites, cuyas fuentes de trabajo y estudios se encuentran en Caracas, viéndose obligadas a transportarse todos los días hasta la ciudad capital.

El sistema comprende cinco estaciones de tramo elevado, una estación tramo montaña, una estación de transferencia, un patio y talleres. La distancia del recorrido es de 17 km de túneles gemelos excavados y 15 km de tramo elevado, para una extensión total de 32 km conectando la Ciudad de Guarenas y Guatire con el Sistema Metro de Caracas, reporta Odebrecht.

La Memoria y Cuenta del ministerio evidencia una vieja costumbre de los gobiernos chavistas: confundir anuncios con obras y asignaciones con inversiones reales.

Sobre “recursos transferidos” el documento oficial habla de una asignación de recursos por Bs 1.291 millones del Fondo Miranda y de 20 millones de dólares y 12 millones de euros “equivalentes a Bs 431.742.382 que se aplicaron en mantenimiento y operatividad de los sistemas durante 2015”.

También explica que a través del Fondo Miranda se asignaron 13.422 millones de bolívares y otros 554 millones de dólares y 184 millones de euros del Fondo Conjunto Chino Venezolano que financiaron los siguientes proyectos: Línea 5, Metro cable Mariche, Metro Cable Petare Sur y Antímano, Cabletren Bolivariano y Sistema Caracas/Guarenas/Guatire.

Es importante destacar que los recursos en divisas aprobados en los puntos de cuenta a través del fondo conjunto Chino Venezolano “no se encuentran disponibles, ya que nos encontramos a la espera de la firma de los convenios financieros”, aclara la Memoria y Cuenta.

La construcción del Metro Cable Mariche (en las barriadas del este de Caracas) tuvo un avance financiero de 18,5% sobre los 1.673 millones asignados y 66% de avance físico.

En 2009, cuando fue iniciado, tenía un costo proyectado de Bs 4.183 millones (unos $1.945 millones de la época) para construir dos tramos, el local de 4,84 kilómetros y el expreso de 4,79 kilómetros. Prometido para 2016, su avance físico es del 79% según la Memoria y Cuenta.

El tramo expreso, con 32 torres y 144 cabinas permitirán el traslado directo de los usuarios de la Estación Palo Verde a la Estación Mariche, en sólo 17 minutos; trayecto que por vía terrestre puede tomar hasta dos horas. La línea local, con tres estaciones tendrá un trayecto que será realizado en 25 minutos, explica Odebrecht.

La construcción del Metro cable Petare Sur y del Metro cable Antímano (oeste) tuvo un avance de 58% en 2015, pero un desembolso financiero de 8,0%, según la información.

Su inversión total, cuando fue lanzado en 2013, era de Bs 4.837 y debía estar listo en 2016.

El también llamado Cabletren Bolivariano contará con 5 estaciones y tendrá una extensión de 2,5 Km. Con un tiempo aproximado de recorrido de 8 minutos, se estima que beneficie alrededor de 115 mil habitantes de la población de Petare.

Entre los obstáculos, el ministerio enumera “la asignación de los recursos financieros de forma oportuna, que incide en el flujo de caja de la contratista para llevar a cabo la ejecución de las obras civiles y sistema integral de los proyectos”.

De hecho, para la Linea 2 del Metro de Los Teques, el tambor San Antonio de los Altos, fueron otorgados en la Ley Especial de Endeudamiento Bs 1.572 millones y 84,2 millones de euros, como parte de un total de Bs 3.097 millones para la ejecución de la obra a cargo de la constructora Norberto Odebrecht. Entre los obstáculos presupuestarios, se está “a la espera de los recursos para los proyectos”, señala el informe, de modo que la obra solo avanzó 9,28% y el avance financiero fue de 48%.

Prometido para estar listo en 2018 e iniciado en 2012, el puente Nigale, sobre el lago de Maracaibo, tendrá 12,2 kilómetros desde Santa Cruz de Mara hasta Punta de Palma, en el estado Zulia. Su avance físico es de 29% y la ejecución financiera de 52% en 2015, cuando se invirtieron Bs 673 millones de los Bs 1.293 millones aprobados.

El tercer puente sobre el río Orinoco localizado entre Caicara del Orinoco, en el estado Bolívar, y Cabruta, en el estado Guárico será una estructura mixta de acero y concreto de 11,13 kilómetros. Fue iniciado en 2006 y está prometido para 2017.

Su ejecución física ha avanzado 26% y la financiera 48%. La inversión total estaba prevista en Bs 16.821 millones, de los cuales para el año pasado fueron asignados Bs 3.639 millones, pero sólo fueron desembolsados Bs 1.735 millones.

Por el lado de la agroindustria, la parálisis de otro proyecto que fue entregado a dedo a Odebrecht explica en parte la escasez de ciertos rubros básicos en Venezuela.

Con “el objetivo principal de garantizar la soberanía alimentaria del país. El Complejo Agroindustrial José Inácio de Abreu e Lima” cuenta con una infraestructura para acondicionar, almacenar y procesar la soya con la finalidad de obtener alimento balanceado de consumo animal, aceite comestible, leche y proteína texturizada (carne de soya).

Está localizado en cinco municipios del estado Anzoátegui, con una extensión de 35 mil hectáreas.

Este proyecto fue lanzado el nueve de octubre de 2009, por el propio Hugo Chávez y su invitado de honor, el entonces presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva. Anunciaron la siembra de 13.000 hectáreas de soya, con una inversión de $640 millones.

Ya desde 2014 buena parte de los terrenos están abandonados, y reportes locales dan cuenta de pérdidas de maquinaria, semillas y de las esperanzas de cientos de familias campesinas.

La memoria y cuenta del ministerio de Agricultura y Tierras reporta que en 2015 allí fueron sembradas 1.498 hectáreas de soya, 3.493 de sorgo y 318 de caraotas.

Con el colapso eléctrico

Otro proyecto atrasado de Odebrecht ayuda a explicar el racionamiento de electricidad que atraviesa a Venezuela y contribuye a hundir una economía en recesión:

La Central Hidroeléctrica Manuel Piar – Tocoma es el último de los desarrollos que constituyen el aprovechamiento del complejo Hidroeléctrico del Bajo Caroní.

El Consorcio OIV Tocoma, liderado por Odebrecht, es responsable por la ejecución de las obras civiles, suministro e instalación de los equipos hidromecánicos y sistemas auxiliares. Casa de Máquinas albergará 10 unidades generadoras tipo Kaplan de última generación, las más modernas y poderosas del mundo, con una capacidad nominal mínima de 216 MW c/u.

Totalizando, una capacidad instalada superior a los 2.160 MW.

Ese proyecto inicial, que data de épocas previas al chavismo, tiene unos 20 años de retraso. Fue reiniciado en 2013 con la promesa de entregarlo en 2018, tras una inversión calculada inicialmente en Bs 27.243 millones (unos $6.200 millones si se calcula el cambio oficial de 4,30 que todavía existía para algunas cuentas públicas en 2013).

Su avance físico total es hoy de 4,68%, aunque lo previsto para 2015 avanzó 39% y fueron ejecutados Bs 3.458 millones de los Bs 5.900 millones aprobados para el año pasado.

Según se desprende del Registro Nacional de Contratistas Venezuela, donde aparece inscrita el 27 de julio de 2015, la Constructora Norberto Odebrecht es una de las firmas más activas en Venezuela, con unos 14 proyectos en diferentes fases de ejecución, pero absolutamente todos retrasados respecto a las estimaciones iniciales.

La construcción civil de la línea IV del metro de Caracas debía ser finalizada en 2009, y tiene un 90% de ejecución; el sistema de riego El Diluvio Palmar iniciado en 2003, estaba ofrecido para 2009, pero va en un 50%; el tercer puente sobre el Orinoco, iniciado en 2006 y previsto para 2011, lleva un 30% de ejecución.

Las obras civiles y reubicación de servicios públicos del tramo Plaza Venezuela Parque del Este del Metro de Caracas, iniciada en febrero de 2007 y ofrecida para 2012, tiene un avance total del 22%.

La construcción de las obras civiles de la línea del Metro Caracas-Guarenas Guatire, iniciadas en 2007 y prometidas para 2011, tienen un avance del 11%; la construcción de las obras civiles del Metro de Los Teques, línea 2 El Tambor San Antonio de los Altos, iniciada en febrero de 2007 y prevista para 2012, solo ha avanzado 24%.

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