Catastrófico incendio obliga a evacuar a todos los habitantes de una ciudad

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mayo 05
/ 2016

Un incendio forestal en la ciudad canadiense de Fort McMurray en el noroeste del país ha obligado a evacuar a los 70.000 habitantes de la localidad. Las autoridades han declarado estado de emergencia y se prevé que la ayuda militar solicitada al Gobierno tarde hasta dos días en llegar. Aunque hasta el momento no se han reportado víctimas o heridos graves, unos 1.600 edificios han sido consumidos por las llamas.

Los últimos datos revelados por las autoridades de la provincia de Alberta, donde se sitúa Ford McMurray, han señalado que otras 18.000 personas de localidades cercanas han sido también evacuadas a centros del norte y sur de la ciudad, situada a unos 2.600 kilómetros al noroeste de Toronto y en la que viven miles de trabajadores del sector petrolífero canadiense, muchos de ellos extranjeros.

El jefe de bomberos de Fort McMurray, Darby Allen, calificó este miércoles de “catastrófico” el incendio que, de momento, ha consumido ya 10.000 hectáreas de bosque. “Hemos evacuado con éxito a 88.000 personas. Nadie ha resultado herido y nadie ha muerto. Realmente, espero que podamos terminar el día y podamos seguir diciendo esto”, declaró durante una rueda de prensa. Allen señaló que sus colegas consiguieron extinguir a primera mañana de hoy todos los incendios de estructuras en Fort McMurray, pero advirtió que las condiciones meteorológicas hacen imposible predecir si las llamas volverán a la ciudad.

Los últimos reportes indican que el fuego ha consumido el 80 % de uno de los vecindarios, Beacon Hill, en el suroeste, y las llamas han causado daños en otras partes de la ciudad, pero el centro de la localidad se ha salvado. Además, el aeropuerto de la ciudad suspendió hoy todos los vuelos comerciales ante la amenaza de las llamas.

Las autoridades de Ontario, la principal provincia de Canadá, anunciaron hoy el envío de 100 bomberos especializados en la lucha contra incendios forestales y otras 19 personas de apoyo. Otras jurisdicciones del país también se han comprometido a enviar recursos materiales y humanos para luchar contra las llamas.

Alberta solicitó hoy al Gobierno canadiense el envío de personal militar para ayudar en el desastre, la mayor evacuación en la historia de la provincia, pero los primeros uniformados solo tienen previsto llegar hasta dentro de dos días. Por lo pronto las compañías petroleras están permitiendo que los evacuados se alojen en los campamentos habilitados en la región para los trabajadores temporales empleados en sus operaciones.

El incendio causa polémica

La líder del Partido Verde de Canadá, la diputada Elizabeth May, vinculó el incendio de Fort McMurray con el cambio climático e inmediatamente fue criticada por grupos conservadores canadienses, especialmente en Alberta, provincia que depende totalmente de la producción de petróleo.

Alberta, que hasta el año pasado estuvo gobernada durante más de 40 años de forma consecutiva por gobiernos conservadores que han negado el vínculo entre la actividad industrial humana y el cambio climático, se ha opuesto tradicionalmente a medidas para poner precio a las emisiones de dióxido de carbono.

Tras las declaraciones de May, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, afirmó que no es apropiado en estos momentos mantener ese debate. “Algo que sabemos es que el cambio climático traerá sucesos (meteorológicos) más extremos”, dijo durante una rueda de prensa. “Pero sabemos bien que vincular directamente cualquier incendio o inundación con el cambio climático va más allá de lo que es útil y no beneficia la conversación que tenemos que mantener”, añadió el primer ministro.

EP