¡”Bienvenidos al infierno”! Inusual protesta de policías en Río de Janeiro

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junio 28
/ 2016

La policía civil protestó por el atraso en el pago de salarios y la falta de insumos, que afecta hasta al papel higiénico

A menos de 40 días de los Juegos Olímpicos de agosto, policías de Río de Janeiro protestaron este lunes por el atraso en el pago de los salarios y la falta de insumos para trabajar, desde gasolina para las patrullas, hasta papel higiénico.

Unos 300 agentes de la policía civil, que ejerce funciones judiciales, marcharon vestidos de negro hasta la sede de la Asamblea Legislativa del estado de Río de Janeiro, donde denunciaron el “abandono” que sufren por parte del Gobierno regional.

“La prioridad de la policía es la gente, la prioridad del Gobierno son los Juegos Olímpicos”, se podía leer en una de las pancartas de los manifestantes.

A su vez, un grupo de policías y bomberos se instaló en el aeropuerto con un cartel que decía en inglés “Bienvenidos al infierno. Policías y bomberos no reciben su sueldo. Quien venga a Río de Janeiro no estará a salvo”.

“Bienvenidos al infierno. Quien venga a Río no estará a salvo” (@Lichterbeck_Rio) “Bienvenidos al infierno. Quien venga a Río no estará a salvo” (@Lichterbeck_Rio)
En medio de una severa crisis económica, el estado de Río declaró hace 10 días se encuentra en un “estado de calamidad pública” para recibir fondos federales para financiar los Juegos y algunos servicios públicos, como la seguridad, que tuvo corte presupuestario del 30%.

El Gobierno central aprobó un auxilio de 2.900 millones de reales (USD 850 millones) para encarar la coyuntura.

Un policía que pidió anonimato reveló a la agencia AFP que el mes pasado recibió sólo la mitad de su salario. “Han pasado cinco meses desde que no recibo el pago de mis horas extras”, indicó el oficial de 40 años.

El salario base de un policía civil es de unos USD 15 mil por año, para un trabajo de condiciones muy difíciles por causa de los constantes enfrentamientos con narcotraficantes.

“En la policía escasea el papel y la tinta para las impresoras (…) e incluso el papel higiénico”, denunció por su parte un oficial de la policía de élite de 35 años que se identificó como Andrés.

IB