¡Batalla campal! Maestros y policías se enfrentan en México con saldo de ocho muertos

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junio 22
/ 2016

El Estado sureño de México de Oaxaca revivió este domingo la pesadilla que lo aquejó durante más de medio año durante el 2006: graves enfrentamientos armados que se asemejan al escenario de una guerra, entre maestros querellantes y las fuerzas de seguridad.

Luego de una larga semana de bloqueos en las vías por parte de los docentes, la policía los ha dispersado con gases lacrimógenos y en respuesta se han presentado graves choques con piedras y perdigones.

Hasta este miércoles han sido reportados 8 muertos, al menos 55 policías heridos y cerca de un centenar de lesionados entre maestros y civiles por arma de fuego. Las autoridades han detenido cerca de 21 personas por generar violencia.

Decenas de imágenes que han circulado en Internet, dan muestra del convulso conflicto magisterial que vive desde hace 10 años esa entidad, las fotos muestran cómo cientos de policías federales han enfrentado a los manifestantes con gases e incluso armas de fuego, mientras los maestros han recurrido a incendiar vehículos para usarlos como barricadas.

Los choques presentados durante el domingo duraron varias horas, entre los heridos también resultaron pobladores, que fueron alcanzados por las balas, las pedradas y los lacrimógenos.

Líderes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) aseguraron que la movilización no se detendrá, advierten que el movimiento responderá “de manera contundente, ordenada y pacífica”, así lo afirmó Juan García, coordinador de la Comisión Política de la Sección 22 de la CNTE.

Los integrantes de esta fracción están decididos a proseguir con las marchas y los numerosos bloqueos con los que durante los pasados días han retenido la circulación en las principales carreteras de Oaxaca.

Más acciones violentas

Entre las líneas de acción que consideran realizar están la toma de dependencias federales y estatales, la del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, el cual ya apedrearon y la del Auditorio Guelaguetza, el principal centro de espectáculos de Oaxaca capital.

El secretario de Asuntos Indígenas del Gobierno de Oaxaca, Adelfo Regino Montes, presentó su renuncia “voluntaria e irrevocable” por los hechos del fin de semana, con los que “se abre una vieja herida” entre Gobierno y sociedad “que nos duele e indigna a todos”, según dijo en una carta.

Los integrantes de la CNTE que realizan desde hace semanas un plantón de protesta indefinido en la Ciudad de México expresaron su solidaridad por las víctimas de Nochixtlán, todas simpatizantes del movimiento magisterial, y prometieron generalizar su movilización.

“Si nos vemos obligados a tomar las calles es para que el Gobierno vea que estamos acá”, afirmó ante un reducido grupo de medios Everardo Hernández, del Comité Ejecutivo de la Sección 7, del estado de Chiapas.

Hernández expresó el “enojo de todo el magisterio” por la “represión” de las autoridades, y comentó que “se está solicitando el traslado masivo de compañeros a la capital” para pedir que el Gobierno abra con los maestros una mesa de negociación.

Continúa la incertidumbre

Hasta el momento es incierto quién utilizó armas de fuego en los enfrentamientos entre policías y maestros. Ambos bandos han señalado que algunos de sus heridos presentan impactos de bala, pero niegan que ellos mismos lo hayan empleado este tipo de armamento.

Sin embargo, periodistas que se encontraban en el lugar de los hechos tomaron imágenes de elementos de seguridad portando armas.

La Comisión Nacional de Seguridad (CNS), que negó la veracidad de dichas fotografías, informó que ha ordenado iniciar una investigación “con el fin de deslindar responsabilidades y, en su caso, actuar en consecuencia”.

La Unidad de Asuntos Internos y la Inspectoría General se encargarán de recabar “todos los elementos que sean necesarios para esclarecer estos acontecimientos”, especificó la CNS en un comunicado.

Reacciones del Gobierno de Peña Nieto

El presidente Enrique Peña Nieto lamentó la pérdida de vidas en los enfrentamientos y expresó su solidaridad con los familiares de las víctimas, “así como con las personas que resultaron heridas”.

Los maestros protestan por una reforma educativa que, según denuncian, fue elaborada sin escucharles, sin diálogo ni negociación con el gremio.

El punto más espinoso es el de la implementación de una evaluación a los maestros y sus resultados, con el fin de incrementar la calidad educativa y la meritocracia.

El problema, según los maestros, es que esta evaluación no tendrá en cuenta las acusadas diferencias entre estados y contextos sociales (una de las competencias evaluadas es el español, que no siempre se habla de manera regular entre poblaciones indígenas).

Muchos de los profesores provienen de escuelas normales (escuelas rurales como la de Ayotzinapa) y tanto su formación como las condiciones de trabajo, con escaso apoyo gubernamental, son muy poco favorables comparadas con maestros en otros estratos sociales.

“No todos los estados tienen el mismo contexto social. En Oaxaca, por ejemplo, en algunos municipios tenemos regiones muy marginadas y en extrema pobreza. Entonces, cómo podemos nosotros evaluar a un alumno que tiene una desnutrición muy avanzada (en comparación) a un alumno que vive en un contexto social muy avanzado y que tiene todos los servicios tecnológicos a su disposición”, dijo Clemente Jesús García, profesor de secundaria técnica a un medio internacional.

Por otro lado, el sindicato asegura que esta evaluación no es sino una excusa para facilitar el despido, pasando de un contrato colectivo a uno individual, y que la reforma abre la puerta a la privatización parcial de la educación pública en México.

Además, los profesores denuncian que la reforma es una política punitiva que diseña toda la estrategia de mejora de la educación en torno a este supuesto castigo al maestro, sin tener en cuenta los muchos factores que intervienen en la precaria situación de la educación en México.

¿Cómo va la negociación?

El Gobierno mexicano cedió a la presión y accedió a entablar un diálogo de alto nivel con los maestros disidentes luego de la violencia generada por las manifestaciones.

La Secretaría de Gobernación anunció que este jueves habrá una reunión con los maestros para buscar “soluciones que permitan el regreso de la tranquilidad a las regiones del país” afectadas por las manifestaciones contra la reforma educativa de 2013.

El encuentro será encabezado por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, y se llevará a cabo en las instalaciones de esa institución.

El Gobierno expresó en un comunicado su disposición a dialogar con integrantes de Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) para “escuchar los planteamientos y razonamientos de dicha organización”.

El secretario de Educación, Aurelio Nuño, explicó en una rueda de prensa que el diálogo será únicamente “en materia política” y que no se abordarán temas relacionados con la educación.

Será un “primer acercamiento” para “generar condiciones de paz y tranquilidad en Oaxaca”, señaló Nuño, y aseveró que pese a los hechos violentos del fin de semana “la reforma educativa es un proceso que continúa y no se va a detener”.

La historia se repite

“El estado de Oaxaca tiene una larga historia sobre su condición magisterial. Las condiciones precarias de los maestros han derivado en movimientos sociales y sindicales que han provocado numerosos conflictos en la zona.

El más recordado de ellos fue el paro laboral durante más de seis meses de 2006 que terminó con decenas de muertos, disidentes presos y un plantón en la capital que afectó la economía de la región, además del curso regular de las clases para los niños de nivel primaria.

“El conflicto revivió en los últimos tres años por la reforma educativa impulsada por el Gobierno de Enrique Peña, con la que la CNTE en general no está de acuerdo y contra la cual ha protestado numerosas veces en Oaxaca, la Ciudad de México, Michoacán y otras entidades.

NTN24