¡Barbarie! Quema viva a su mujer por no abrirle la puerta

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junio 04
/ 2016

En estado de ebriedad, José Luis Varela (35) le pidió a su mujer que le abriera la puerta. Verena Isabel Lara Dávila, abogada de 36 años, se negó. Entre ruego y ruego la convenció, apenas logró entrar la roció con gasolina y abrazados le prendió fuego.

La familia contó que la jurista agonizó 19 días en el Hospital Universitario. Ayer en la madrugada falleció. Los vecinos del sector Simón Bolívar, en Machiques, les contaron que encontraron a Lara en el piso, daba vueltas sobre sí misma para apagar las llamas. La auxiliaron, pero ya tenía quemaduras de tercer grado en el 70 por ciento de su cuerpo.

Los Lara denunciaron que Varela, con quien la abogada compartía desde hacía tres años, planificó muy bien el asesinato mientras la convencía. “Le dijo que sacaría una muda de ropa y luego buscaría donde dormir. Ella le creyó y la mató”.

A la 1.00 de la mañana, Verena decidió abrirle a su homicida, entró de prisa y directo a un cuarto donde guardaba envases con gasolina para su moto. Según los familiares, José Luis la tomó con el brazo que le quedaba libre, abrazó a su esposa por la espalda y la bañó con el líquido inflamable. En el forcejeo se salpicó de combustible. Con un encendedor inició las llamas y el fuego lo alcanzó.

La hija de ocho años, que se encontraba en la casa, al escuchar los gritos de su madre corrió a la casa más cercana a pedir ayuda. Fue la única testigo y delató al agresor.

La comunidad trasladó a la herida al Hospital Nuestra Señora del Carmen. Por la gravedad de sus heridas la remitieron al Hospital Coromoto, al llegar los galenos alegaron no tener cupo para recibirla. Finalmente, terminó en la emergencia del Universitario. Presentó quemaduras de tercer grado en el 70 por ciento de su cuerpo.

Una prima dijo, en la morgue forense, que el área más afectada fue la espalda, por eso a los 10 días tuvieron que intervenirla quirúrgicamente. “Luego de salir del quirófano empeoró”. Presuntamente durante la operación adquirió algún tipo de infección y por su estado crítico su organismo no soportó y falleció la noche del jueves.

Lo insólito

José Luis Varela pensó que su esposa moriría al instante. Al huir de su casa, luego de prender en fuego a su esposa, se dirigió al comando de Policía y alegó que “ella era quien lo había intentado quemar”. Lo trasladaron también al Hospital Universitario. Presentó heridas en 27 por ciento de su cuerpo. Se encuentra fuera de peligro.

La Policía científica al tener conocimiento del caso, se entrevistó con los familiares y recogieron la información que el homicida había dado a la Policía de Machiques. Los parientes de la víctima exigieron justicia. “Él está bien y nuestra prima muerta”.

LV