¡Ay mamá! Confesión de “La Barbie” pone en vilo a los narcos colombo-venezolanos

A- A A+
enero 16
/ 2016

La decisión del capo mexicano Édgar Valdés Villarreal, alias “La Barbie”, de declararse culpable de traficar “cientos de toneladas de cocaína” hacia Estados Unidos amenaza con abrir un enorme capítulo judicial sobre sus contactos en Colombia y Venezuela.

Nacido en Estados Unidos, pero de ascendencia mexicana, “La Barbie” ha sido uno de los jefes más sanguinarios de la mafia. Fue capturado en el 2010 en México y su extradición a Estados Unidos, el año pasado, es uno de los pocos antecedentes a favor de la solicitud de la justicia norteamericana para llevarse a Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Aunque la sentencia contra Valdés aún no se conoce, podría llegar a la cadena perpetua. Para reducirla, además de la declaración de culpabilidad por narcotráfico y lavado de dinero, el capo del temido cartel Beltrán-Leyva tiene para jugarse las cartas de sus contactos de más de dos décadas en el narcotráfico.

Al menos desde el 2004, según su expediente, entró en contacto con los narcos colombianos que, según la DEA, desde ese tiempo empezaron a surtirle la coca que sus redes distribuían en Memphis y Atlanta (Estados Unidos). “La Barbie” controlaba ya las rutas de la marihuana en Laredo, Tejas, y poco después empezó a surtir las ‘ollas’ de ciudades como Nueva Orleans.

La droga que llegaba de Colombia en lanchas rápidas a través del Pacífico o por el Atlántico, usando a Venezuela como plataforma, hacía escala en Centroamérica y, tras llegar a México, entraba a los Estados Unidos en tractomulas. Se calcula que, dos veces por semana, introducía hasta 300 kilos de coca a los Estados Unidos usando rutas a lo largo de la frontera, las mismas por las que circulaban, de vuelta, millones de dólares en efectivo.

Con información de El Tiempo de Colombia

ET/EC