Atleta brasileña es baleada en la cabeza a dos meses de las olimpiadas

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junio 10
/ 2016

Una atleta brasileña de 27 años peleaba por su vida este viernes tras recibir un disparo en la cabeza durante un intento de robo en Río de Janeiro, Brasil, un ejemplo más de la alta criminalidad en la ciudad que recibirá en dos meses los Juegos Olímpicos.

Anna Paula Cotta -una psicóloga de la Marina que compitió por un puesto en el torneo de tiro olímpico, sin éxito- fue herida mientras conducía su auto en un barrio popular del norte de Río.

Río de Janeiro, que recibirá los Juegos entre el 5 y 21 de agosto, atraviesa una ola de violencia de tiroteos y robos.

Fue lo que le sucedió por ejemplo al arzobispo católico de la ciudad, cardenal Orani Tempesta, quien según la prensa local quedó atrapado en una balacera este viernes durante una operación policial en una favela cercana a una avenida cuando se trasladaba al aeropuerto.

Una fotografía lo mostró a un costado del vehículo, con su chofer en el suelo, resguardándose.

En otras dos oportunidades, en el 2014 y el 2015, Tempesta sobrevivió asaltos en los que le fueron robados objetos religiosos, como crucifijos.

El ataque a Cotta se registró justo después de que salió de madrugada de su casa para ayudar a su padre, enfermo de cáncer, en el negocio familiar, indicó la prensa.

Los ladrones dispararon cuando la atleta trató de escapar al robo. Está hospitalizada en estado crítico.

“Los oficiales están buscando imágenes [de cámaras de seguridad] y revisando con mucho cuidado el área para recabar evidencia necesaria para la investigación”, indicó la policía en un comunicado.

Cotta debía participar en el campeonato brasileño de tiro este sábado.

Este incidente sigue al asalto a miembros del equipo olímpico español de vela el mes pasado, en el bohemio barrio de Santa Teresa. Ninguno de ellos fue herido, pero les robaron objetos de valor.

Los asesinatos en Río subieron 16% entre enero y abril de este año, comparado con el mismo período de 2015, según cifras oficiales.

Las autoridades destacarán 85.000 policías y militares para garantizar la seguridad en los primeros Juegos de Sudamérica.

 

EC