¡Así estaremos! “Ya no basta devaluar, subir la gasolina y ajustar los precios”

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febrero 09
/ 2016

Las medidas que el Ejecutivo presuntamente discute y mantienen en expectativa a los venezolanos ya no serían suficientes para recuperar la economía del país. En la espera de anuncios económicos, Luis Vicente León, presidente de Datanálisis arroja premisas desalentadoras. “Ya no basta devaluar, subir la gasolina y ajustar los precios. Arrastraron tanto la arruga que se necesitan muchas más cosas que planchar”, dijo a través de su cuenta en Twitter.

Así, una devaluación debería ser más profunda que pasar de 6,30 a 60 bolívares por dólar, dice el analista. Afirma que la clave está en provocar un cambio estructural del sistema cambiario. Y es que con los altos niveles de inflación, desconfianza en el modelo de Gobierno y sin los ajustes necesarios, “el paralelo primero cambiará dígitos a la izquierda y después agregará ceros a la derecha”, advierte.

Agrega que uno de los requerimientos esenciales es detener los estímulos a “una demanda infinita de dólares”. Una devaluación que no cumpla ese objetivo será “efímeramente positiva” únicamente en términos fiscales.

En cuanto al tan analizado y postergado aumento del precio de la gasolina, asegura que de no acercarse a los parámetros internacionales, no frenará los fenómenos de la distorsión y el contrabando de extracción, unos de los factores que el Gobierno Nacional enfatiza en desear combatir.

Si el Ejecutivo pretende que el escenario económico de un vuelco positivo deberá modificar su discurso, insiste el analista, quien afirma que “cualquier acción de estabilización que parta de hostilizar lo que queda del sector privado” no hará más que acentuar la problemática. Lo mismo sucedería con cualquier ajuste que ignore las deudas con el sector productivo y no reestimule la producción privada.

Para hacer más eficiente el abastecimiento, estima que la administración pública debería velar por reducir dramáticamente las importaciones públicas. León considera vital que se devuelvan al sector privado las empresas expropiadas para comenzar a ver eficiencia, transparencia y solución.

El consultor explica que el Gobierno debe recurrir a una herramienta que ha evitado ruidosamente hasta el momento: el financiamiento. Sin los préstamos internacionales para el pago de la deuda externa y la compensación de la “población más afectada, no se rescatará la confianza”.

Encuentra “menos que remotas” las posibilidades de éxito en la reestructuración de la economía venezolana sin un acuerdo nacional que de piso político a los ajustes necesarios.

LV