Aseguran que bebé con gusanos los contrajo en la Maternidad Sur de Valencia 

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junio 15
/ 2016

“Su mamá está muy dolida, super deprimida, llorosa”, dijo la tía de un bebé que, con apenas seis días, contrajo miasis, una enfermedad parasitaria ocasionada por larvas de mosca.

El domingo 12 se la diagnosticaron y este martes, dos días después, doctores y familiares coinciden en que ha evolucionado satisfactoriamente. “Hoy tomó leche materna, la mamá lo pudo cargar. Está mejorando“, dijo su familiar a Efecto Cocuyo.

La señora, quien prefirió resguardar su identidad, contó que tiene casi 30 años trabajando en el campo de la salud y es la primera vez que ve un caso así. “La llevamos (a la mamá del bebé) a parir en condiciones chéveres, un embarazo super controlado. Pero en la Maternidad del Sur (Valencia) las condiciones no son aptas. No hay aire acondicionado, hay moscas“.

Jorge Peréz es ginecobstetra en esa maternidad y cuenta que, en los 14 años que tiene trabajando, es primera vez que se desarrolla un caso de miasis intrahospitalaria. “Generalmente se ve en pacientes que vienen de fuera con heridas infectadas, sobre todo en los medios rurales, en poblaciones con pocas condiciones de salubridad, pero ese bebé nunca salió del hospital“.

Al nacer, el bebé fue llevado a cuidados mínimos, puesto que su madre tenía una infección urinaria. Aunque no tiene idea cómo fue la estancia del bebé en ese servicio, conoce de sobra las condiciones: “Ahí no hay aire acondicionado, no está limpio, es una zona infectada, las moscas se paran y producen los huevos”.

Desafortunadamente para sus familiares, una de esas moscas se paró en el muñón umbilical del bebé, el menor de tres hermanos y esperado con ansias por su familia. “Su mamá lo buscó mucho, hace ocho años no tenía niños y las otras dos eran hembras, quería un varón”, dijo la pariente materna.

Peréz denunció que la Maternidad del Sur, el centro que atiende más partos en Carabobo, está en una situación crítica. “Aquí nos ganó la desidia y la indolencia”.

La mayor parte de las instalaciones no tiene aire acondicionado, y “medio funciona” solo en sala de parto y quirófano. En los demás servicios, abundan moscas y chiripas porque, además, no tienen desinfectante para una adecuada limpieza.

Desde hace tres meses no funciona laboratorio, puesto que los equipos eran alquilados a terceros y las autoridades no les han pagado. “Una parte está paralizada por una lámpara dañada y la empresa se rehúsa a arreglarlo hasta que les paguen”.

La maternidad, que tiene entre 60 y 70 camas, atiende un promedio de 1.500 partos mensuales y la escasez no es solo de insumos: también falta personal. “Muchas veces, hay solo dos enfermeras para 70 recién nacidos“.

“El bebé ha mejorado, pero no es correcto que eso esté pasando. Es una situación grave y nadie nos hace caso. No es raro que se sigan presentando casos”, dijo el galeno.

También denunció que ha intentado hablar con las autoridades de la Fundación Instituto Carabobeño para la Salud y los directivos del hospital sin obtener respuestas satisfactorias. “Es como si no les importara lo que pasa”, expresó.

EC