¡Arrinconado! Maduro pide a China dos años de gracia para pagar la deuda

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febrero 13
/ 2016

Acorralado por los bajos precios del petróleo, el régimen de Nicolás Maduro le pidió a China dos años de gracia en el servicio de la masiva deuda contraída con la nación asiática, dijeron fuentes familiarizadas con las conversaciones.

El pedido fue formulado en momentos en que los precios del crudo venezolano rondan los $23 por barril, por debajo de los $40 estipulados en los términos de la deuda de $50,000 millones que el régimen bolivariano contrajo con Pekín.

“El gobierno [venezolano] estuvo pidiendo dos años de gracia”, dijo una de las fuentes que habló bajo condición de anonimato sobre las conversaciones adelantadas en secreto. “No sabemos cuál fue exactamente la respuesta [del gobierno chino], pero creemos que dijeron que no”.

El gigante asiático, que el año pasado accedió a renovar un tramo de $5,000 millones en financiamiento para el denominado Fondo Chino, se ha mostrado renuente a seguir ayudando al régimen bolivariano debido en parte al grave estado en que se encuentran las finanzas venezolanas y también porque enfrenta sus propios problemas económicos.

Los precios de la cesta venezolana de petróleo, compuesta principalmente por crudos pesados menos apetecibles, promedió esta semana $22.83 por barril, nivel muy inferior a los $45 que según algunos analistas requiere el régimen de Maduro para poder cumplir con las obligaciones externas del país en este año.

Venezuela debe destinar cerca de $11,000 millones este año para el servicio de su deuda con Wall Street, adicionales a los pagos en petróleo que debe realizar para cumplir con sus obligaciones con China.

El problema es que con una facturación petrolera estimada para este año en $18,000 millones, el monto sería insuficiente para cubrir un costo de producción estimado en $13 por barril, la deuda de Wall Street y las necesidades de importación mínimas del país, calculadas en $35,000 millones.

“Lo único que podría evitar que Venezuela sucumba este año es que los precios del petróleo retornen a los $100 el barril, o que China o Rusia otorguen un inmenso paquete de rescate”, dijo Russell M Dallen, socio gerente de Latinvest Group Holdings, en Miami.

Ese paquete de rescate tendría que involucrar miles de millones de dólares en efectivo, pero por el momento Caracas está buscando que China le permita utilizar los más de 500,000 barriles que le envía diariamente para venderlos en otros mercados.

“Una de las cosas que están buscando, es si pueden enviarles menos barriles de crudo, para poder colocarlos en otros lugares”, dijo Dallen. “Venezuela tiene que vender petróleo para obtener algo más de dinero”.

Eso, sin embargo, es precisamente lo contrario de lo que el gobierno chino quiere ver.

“El gobierno chino espera que Venezuela aumente la cantidad de crudo que le está enviando para compensar la caída de los precios, tal como está contemplado en los acuerdos que firmaron”, señaló el columnista David Morán.

Por el momento, el régimen ha optado por seguir vendiendo el oro de las reservas internacionales del país para poder cubrir las necesidades de los venezolanos.

Según informes publicados por el portal de noticias La Patilla, el régimen bolivariano ha colocado en el exterior al menos 100 toneladas de oro para empeñarlas, a través de operaciones de swap que le han permitido obtener financiamiento.

Pero las reservas internacionales han caído hasta niveles críticos, y distintos economistas calculan que actualmente solo quedarían unos $10,000 millones que efectivamente pueden ser utilizados para cubrir las necesidades del país.

Las ventas de crudo generan cerca del 95 por ciento de los dólares que ingresan a Venezuela, y son esenciales para mantener surtidos a los supermercados, tras el colapso en la producción nacional provocado por una serie de políticas antiempresariales, adoptadas por el chavismo durante los últimos 10 años.

El colapso económico del país está llevando a millones de venezolanos a padecer situaciones de angustia y desesperación por la falta de alimentos, y algunos han comenzado a protagonizar trifulcas en los supermercados pese a la vigilancia de oficiales armados de la Guardia Nacional.

ENH